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06/04/2006

San Francisco Javier

Con todo lo que he escrito sobre “los Jaso” casi se puede escribir un libro, pero no quiero perder la oportunidad en el día que se cumplen 500 años de su nacimiento expresar alguna opinión sobre esta familia tan navarra y tan peculiar. Aunque para la oficialidad la ha asimilado al españolismo más burdo.

 

Resumo, ya que no es nuevo lo que voy a decir, les tocó sufrir la invasión de los castellanos y con el paso de los siglos se han convertido en la familia ejemplar para los navarreros, ya que han obviado todas las verdaderas actuaciones y acciones que llevaron a cabo, no cejaron en ningún momento en reclamar la tierra navarra, las posesiones y también la forma de gobernarse que tenían hasta la invasión castellana.


Es contradictorio, pero es así especialmente la figura de toda de San Francisco de Javier está siendo ensalzada por el propio Gobierno de UPN. Obviando toos los aspectos que resultan incómodos para el Gobierno Navarro. Los Jaso, San Francisco, sus hermanos y su familia no dudaron en luchar y oponerse a los castellano-aragoneses defendiendo la independencia de Navarra. No me voy a repetir en exceso.

 

Sus hermanos se pasaron la vida entera en luchas que resultaron inútiles, perdieron sus mejores años en la cárcel, perseguidos y amenazados. 

 

 Y más y mucho más que ya lo he repetido, una y otra vez en estás páginas y también en las páginas de los periódicos que han tenido a bien publicarlas.

 

Los artículos repitiendo una y otra vez estas ideas han sido copiosos, diría yo que hasta nos hemos repetido excesivamente, con lo que las ideas han quedado bastante difuminadas ante tanto artículo de peso, que a la vez se han convertido en bastante pesados. Pero no puedo dejar de poner unas pocas líneas sobre tal atropello, los echaron de sus tierras, los hicieron extranjeros en sus propias tierras, como a la mayoría de los navarros.

Destruyeron su castillo y las casas que tenían en Azpilkueta y Amaiur. ¿Quién es capaz de soportar, todos estos sucesos sin reaccionar?

 

Nadie. Tampoco San Francisco Javier, que optó por tomar el camino de la vida religiosa, pero sin olvidar para nada, lo ocurrido, a pesar de todo lo que nos han contado,  y toda la literatura barata que se ha escrito durante tanto y tanto siglo.

Gora Nafarroa.

Joarkide