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08/02/2011

Adelanto

Vivimos en la era de la civilización, del adelanto y del progreso. Los que hemos visto segar los orillos de las piezas a mano, es decir con una hoz y puño a puño,  estamos capacitados para hablar sobre el progreso. Lo que quinientos hombres no recogían en un día lo hace hoy una cosechadora. Lo que doscientas yuntas de bueyes no labraban lo hace hoy día un tractor. Lo que mil hombres no eran capaces de mover con zadones y palas lo hace hoy una escavadora en un santiamén.

Progreso, civilización, adelanto bonitas palabras; pero que en muchos casos es preciso ponerla en cuarentena.

Es curioso, nadie pone en duda que la sociedad se ha transformado, que ha cambiado por completo, que se han inventado una serie de utensilios, con los que lo que hasta no hace mucho costaba una eternidad hoy se puede hacer en un abrir y cerrar de ojos.

Pero algo no funciona bien, en algo nos estamos equivocando si no es en todo, si lo es en casi todo.

Comenzaré por lo principal, para ir acabando en  las anécdotas.

1. ¿Cómo es que en una sociedad tan avanzada, tan lista y tan progresista de 100 personas 20 se encuentran en paro, y no tienen de qué vivir? y todo eso en la sociedad y en el lugar que dicen que mejor se vive. Algo no funciona.

2. ¿Si las máquinas hacen tanto trabajo, si se ha avanzado en tanto como es que todavía las personas tenemos que estar trabajando durante 8, 10, 12 horas? ¿y hasta los 67 años? Algo no me cuadra.

3. Si los adelantos, el progreso se hubiese repartido equitativamente no deberíamos de trabajar más que una o dos horas diarias, y debería existir jornal para todos.  Y una jubilación por lo menos a los 60 años. ¿No lo creéis? ¿O no será que los que trabajamos estamos dando de comer a media humanidad? Algo no va bien. Que nos cambien a los administradores y mandamases. ¿O es que a ellos les irá de primera?  

4. Por otro lado tampoco hemos sabido entender y aprovecharnos bien de los inventos y en vez de convertirlos en ventajas, da la impresión que los hemos convertido en contrapartidas.

Hace unos años a nadie se le ocurría, o a muy pocos echarse una novia o un novio que no fuese de los alrededores. Si era del pueblo, mejor que mejor, o a lo mucho de unos pocos kilómetros. Hoy en día los novios, las novias nos los echamos de casa cristo, con lo que las complicaciones nos las creamos solos. Lo mismo ocurre con el lugar de trabajo, hace unos años a nadie se le ocurría buscar trabajo fuera de la zona. Hoy en día vivimos a 100 kilómetros del lugar de trabajo. ¿Dónde están las ventajas? Si no es en esa pérdida de tiempo y gasto en gasolina, con lo que vamos intoxicando el ambiente.

Ni que decir tiene con la mayoría de los inventos no nos llevan a ninguna parte. Y no hacen más que llenar los bolsillos de los empresarios. Por ejemplo las pilas de los relojes. Todavía recuerdo a mi padre, todas las noches dándole cuerda a su reloj, con unos dedos que parecía que fuese imposible que puediesen dar vuelta a la ruedilla del reloj. Lo suyo le costaba, pero era todo un ritual en los momentos que nada tenía que hacer. Hoy en día sin embargo todo es mecánico, todo son pilas y contaminación. Ya todo es automático y pasamos el tiempo en vez de en atender este tipo de quehaceres en sentarnos delante de la caja tonta a ver que es lo que hacen unos cuantos comepanes de cultura más que sospechosa.

Ebaristo

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