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25/06/2008

EUSKAL HERRIA

Euskadi Vs. Euskal Herria

Introducción

En el año 2004 publiqué un artículo donde señalaba los territorios que comprenden Euskadi, Euskal Herria e Iparralde[1]. 

Euskadi, la definí como la Comunidad Autónoma constituida por Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. 

Euskal Herria, sinónimo de País Vasco,   es la comunidad integrada por Álava, Baja Navarra, Guipúzcoa, Lapurdi, Alta Navarra, Vizcaya y Zuberoa.

Iparralde[2], la constituyen la Baja Navarra , Lapurdi y Zuberoa. 

Soy consciente de la escasa originalidad de esta formulación. En primer lugar porque esta terminología de las circunscripciones vascas ya ha sido planteada anteriormente; y en segundo lugar porque este enfoque tiene su origen en el desarrollo histórico de los siglos anteriores, por lo que tampoco tiene nada de innovador o novedoso. 

Entonces, ¿A qué viene repetirlo de nuevo en estos momentos si adolece de originalidad? Se debe, a que he constatado que existe una cierta ambigüedad, una cierta confusión entre lo que representa Euskal Herria y Euskadi[3], como ha quedado patente con el tema de la selección de fútbol de Euskal Herria en diciembre del año pasado de 2007 y en otros asuntos cotidianos. 

Somos testigos qué según en que  momentos,  según el contexto, según quién lo exprese y especialmente según quién reciba el mensaje Euskadi y Euskal Herria hacen referencia al mismo territorio. Y no sólo la confusión existe con estos dos nombres, sino que el tema se complica con el maremagno de nombres que existen para denominar un mismo territorio: Vasconia, Navarra, País Vasco, Euskal Herria, País Vasco-Navarro, Euskadi… ¿Quién da más? Cualquiera, pero no es cuestión de liar más el asunto. Por el contrario, es el momento de denominar a cada región, territorio, comunidad por su nombre, y que todos sepamos cuales son las regiones que corresponden a cada demarcación.

 La finalidad de este artículo no es otra que:

1. Reflexionar  sobre el nombre  del territorio vasco, con la intención de que sea el punto de partida hacia un proyecto soberanista para el pueblo vasco.

2. Reivindicar el término Euskal Herria (País Vasco) como denominación común para todos los territorios vascos.

3. Descartar los términos Euskadi, Vasconia, Navarra como denominaciones comunes para estos territorios.

4. Desechar el término País Vasco como sinónimo de Euskadi.

5. Utilizar el término País Vasco como sinónimo de Euskal Herria.

6. Relacionar a la voz vasco/vasca con el territorio vasco.

7. Prescindir de la voz vasco/vasca como propia y exclusiva de Euskadi.

Euskadi

Excepto Euskadi, el resto de las denominaciones (Vasconia, Navarra, País Vasco, Euskal Herria, País Vasco-Navarro, Pays Basque…)   todas podrían ser válidas para denominar el territorio vasco.  Euskadi[4], hoy día, es la única forma que no considero  apropiada para nombrar este territorio, ya que la mayoría de las veces  representa a la Comunidad Autónoma que comprende las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Pero, sin embargo, también algunas veces, cada vez menos, hace referencia a toda la comunidad vasca, es decir se emplea como sinónimo de País Vasco, Euskal Herria, o Vasconia… con lo que la confusión está garantizada.  

De manera que cuando oímos que “en estos últimos años han disminuido los días de lluvia en Euskadi”, no sabemos si sólo hace referencia a la Comunidad Autónoma o se refiere también al resto del País Vasco. A pesar de que poco a poco represente solamente a la Comunidad Autónoma   formada por las tres provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, en muchos casos sigue siendo un término ambiguo.

Es por tanto un error utilizar Euskadi para denominar a los seis-siete[5] territorios vascos. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que ha sido el término que ha representado a la sociedad vasca desde finales del siglo XIX[6]. Durante muchos años ha sido sinónimo de patria vasca. Ha sido el nombre con el que se ha conocido a la comunidad vasca, y no sólo entre nosotros, sino también fuera y dentro de Euskal Herria. Durante todo este periodo, desde que Sabino Arana, a finales del siglo XIX,  lo usó por primera vez así se ha conocido a nuestra nación, y con él se nos ha identificado fuera de nuestras fronteras. Especialmente en el período en que las estructuras franquistas se desmoronaban y la presión popular trazaba un camino común. Fue Euskadi el nombre que aglutinó a todo el territorio vasco, especialmente al territorio peninsular.  

 Esta es la razón principal por la que todavía hoy existe un gran rechazo a abandonar esta denominación. Y es por ello que muchos no se hayan planteado renunciar su uso, aunque este término no nos lleva más que a las incoherencias terminológicas citadas, especialmente cuando no existe una nación, ni un estado que pueda desarrollar las facultades que le corresponderían a cualquier país.

Hoy, sin embargo,  no es acertado seguir usándolo para todo el territorio vasco. Los avatares políticos han dado al traste con el término Euskadi y han hecho inviable su legitimación desde el mismo momento que jurídicamente, políticamente y administrativamente hace referencia sólo a una Comunidad Autónoma vasca, y excluye al resto del territorio, con lo que ha perdido su valor original para equipararse exclusivamente a la Comunidad Autónoma de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.

La sociedad vasca tras la entrada en vigor del Estatuto de Autonomía de Euskadi[7] queda dividida en dos entidades, en dos Comunidades Autónomas y tres administraciones completamente distintas e independientes. Administraciones en pleno desarrollo, que legislan y gobiernan de acuerdo a las normas que van generando. Lo que hace que el nombre de Euskadi pierda el sentido original para el que se creó, y vaya tomando el sentido actual.

Analizados los artículos primero y segundo del citado Estatuto de Autonomía se comprende fácilmente la razón por la que algunos se empeñan en no renunciar al empleo del término Euskadi: “el Pueblo Vasco o Euskal-Herria, como expresión de  su nacionalidad, y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma dentro del Estado Español bajo la denominación de Euskadi o País Vasco, de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica”. El artículo segundo señala que “Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, así como Navarra tiene derecho a formar parte de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

El nombre de Euskadi caló en la sociedad, especialmente durante los primeros años de la transición se tuvo la esperanza de llegar a instituir una única comunidad, y fue el nombre que se acuñó para todo el territorio vasco. La verdad es que esta ilusión duró muy poco, y se esfumó con las primeras iniciativas.

 2. País Vasco

País Vasco[8] es sinónimo de Euskal Herria[9], y no de Euskadi. La voz “País Vasco” define todo el territorio vasco, y no es válida para denominar a la Comunidad Autónoma de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.

Ya hemos visto anteriormente los problemas que presenta el empleo del vocablo Euskadi, los mismos problemas presenta el término “País Vasco” pero aumentados. Es imposible saber cuando nos referimos a una parte del País Vasco ( la Comunidad Autónoma del País Vasco) o al País Vasco en general. Por ejemplo si comentamos  “que el crecimiento económico del País Vasco en estos cinco últimos años ha sido espectacular”, no hay forma de conocer la demarcación geográfica de tal afirmación.

En este caso también es el propio Estatuto de Autonomía el que ha dado pie a esta confusión terminológica, ya que el nombre oficial es el de Comunidad Autónoma del País Vasco, con lo que desde ese momento  existen dos Países Vascos, uno el de siempre, el formado por las seis territorios vascos, y otro que surge desde la entrada en vigor del Estatuto de Autonomía.

Es así pues, como a partir de este momento la Comunidad Autónoma formada por las tres provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya se denomina País Vasco[10], con lo que el caos terminológico está garantizado, pues no existe posibilidad de saber con seguridad la circunscripción a la que nos referimos. Si oímos que “el Instituto de Estadística Vasco (EUSTAT) ha publicado los datos  estadísticos sobre bibliotecas del País Vasco”, es casi con toda la seguridad que no ha publicado más que las estadísticas que hacen referencia a las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Ya que el EUSTAT no tiene jurisdicción más que en esos territorios, aunque bien podría haber realizado un estudio de todos los territorios vascos, y publicarlo.

Queda claro por tanto, que la voz “País Vasco” no se puede emplear más que cuando nos referimos a los seis territorios vascos, y no para denominar a la Comunidad Autónoma de Euskadi.

3. Vasco / Vasca

Es una característica y propiedad inherente de todos los territorios vascos, por lo que emplearlo para una parte del País, excluyendo al resto no tiene sentido alguno[11]. No repetiré lo comentado anteriormente, pero si quiero resaltar lo inadecuado de los nombres oficiales que se han dado a la mayoría de las instituciones de la Comunidad Autónoma de Euskadi: Comunidad Autónoma del País Vasco, Gobierno Vasco, Parlamento Vasco, Universidad del País Vasco[12]

¿Acaso alguien entendería que hubiese una Comunidad Autónoma española con el nombre oficial de Comunidad Autónoma de España?

Nadie. ¿No? Sin embargo, en este caso la asignación vasca en las instituciones recién creadas tuvo su lógica; pero sin duda ha llegado el momento de replantearse la terminología empleada.

Las estructuras administrativas, políticas y jurídicas surgidas en el período de la transición en la Comunidad Autónoma de Euskadi denominan a la mayoría de sus instituciones con el nombre de vasco o del País Vasco. En primer lugar,  por que no podía ser de otra manera, pues la sociedad no estaba dispuesta a admitir otro nombre y  en principio se crearon para toda la comunidad vasca peninsular, y en segundo lugar porque los responsables políticos y científicos de las instituciones recién fundadas vieron las ventajas de su empleo.

Los dirigentes políticos desde un principio fueron conscientes de que estas instituciones, estos proyectos con el epíteto de “vasco/vasca” - euskal en euskera-, nunca serían instituciones para todo el País, sino que solamente estaban pensados para Euskadi. De hecho nunca, ni en sus orígenes estos proyectos pusieron en duda las fronteras administrativas, ni intentaron que fueran instituciones nacionales vascas. Sin embargo, la presión social y política del momento, la reivindicación popular sobrepasaba con creces las demandas de los partidos políticos, por lo que no tuvieron problema alguno en denominar oficialmente a estas instituciones con las locuciones “vasco/vasca”, aunque de sobra sabían que una vez fundadas se convertirían en  instituciones para la Comunidad Autónoma recientemente creada y que no se desarrollarían en el resto del territorio.

Era impensable, por ejemplo, que en este momento se fundase una Universidad Pública que dejase fuera a Navarra, y fuese tan solo para la Comunidad de Euskadi. Eran momentos en que desde Navarra, especialmente desde Pamplona se exigía por lo menos con la misma fuerza que en el resto del territorio vasco la creación de una universidad vasca para todos los vascos. Fueron muchos navarros lo que emplearon su energía luchando para que se fundase la Universidad del País Vasco. En estos años era impensable que oficialmente se denominase Universidad de Euskadi, que es lo que fue desde el primer momento, y en lo que se ha convertido con el beneplácito y la colaboración de partidos políticos y responsables científicos. En aquellas circunstancias era más fácil denominar a la nueva institución Universidad del País Vasco, aunque los responsables ya sabían que se convertiría en Universidad de Euskadi.

Aunque los movimientos sociales en estos años han seguido demandando unas instituciones comunes para todo el territorio peninsular, y a pesar de que la sociedad no esta preparada para admitir dicha división entre Navarra y la Comunidad Autónoma de Euskadi, a medida que se van desarrollando las nuevas estructuras administrativas los criterios culturales, lingüísticos y sociales[13] son sustituidos por criterios políticos que van poco a poco separando  las diversas comunidades[14],  hacen que exista una ruptura entre lo que la sociedad demanda y la realidad.

Se han llevado a cabo numerosas iniciativas populares y políticas con el fin de romper este aislamiento, se han elaborado propuestas comunes para toda la comunidad vasca[15], que en la mayor parte de los casos han  resultado  inútiles, ya que el margen de maniobra ha sido escaso, pues es la legislación la que marca las pautas de actuación,  por lo que han sido excepción los casos en que han podido superar las fronteras legislativas[16].

El día a día ha tenido una gran influencia, y aunque tenemos a nuestro favor que la voz “vasco/vasca” hace de nexo de todo el territorio,  la realidad es que la mayor parte de los casos en que aparecen citadas las palabras “vasco/vasca”[17] sólo representa a la Comunidad de Euskadi, por lo que es comprensible que con el paso de los años el término  vasco/vasca acabe como propio y exclusivo de Euskadi.

4. Euskal[18]

La identidad vasca de Navarra nunca ha sido cuestión de discusión, nadie lo ha puesto en duda hasta ahora. En el mismo Estatuto de Autonomía se afirma que Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, así como Navarra tienen derecho a formar parte de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Por lo que la vasquidad de Navarra es admitida oficialmente no sólo por los vascos, y por los partidos políticos vascos, sino también por el Estado español.

Se admitió una sola comunidad para todos los territorios peninsulares con la condición de que no se constituyese en ese momento. Cláusula que en realidad invalidaba la existencia de la Comunidad vasca e hipotecaba su constitución en el futuro. Ya que los que admitieron que Navarra pudiese formar parte de esta comunidad fueron conscientes de que una vez separados los territorios, con poderes políticos y administrativos independientes, cada Comunidad Autónoma tomaría de manera inconsciente o voluntariamente caminos y políticas diferentes. Y así sucedió, recorrieron caminos paralelos. Surgieron símbolos, banderas, nombres distintos que en vez de unir los territorios los separó[19].

Esta idea de que Navarra no es vasca, se comienza a exponer y divulgar sin mucho convencimiento; pero debido a la buena acogida que reciben estas ocurrencias en el Estado español, la escasa oposición que encuentra en  algunos vascos, y la propaganda que tienen estas noticias en artículos periodísticos y tertulias hace que a fuerza de repetirlas hagan mella en la sociedad; hasta el punto de que se identifique lo vasco únicamente con la Comunidad Autónoma del País Vasco[20].

La voz “vasco/vasca” (euskal) no es exclusiva de la Comunidad Autónoma de Euskadi. Existen dos Comunidades Autónomas vascas, dos Gobiernos Vascos, dos Parlamentos Vascos, dos presidentes vascos. Y tan presidente vasco es Miguel Sanz, como Juan José Ibarretxe…   

¿Qué nos parecería que la Comunidad Autónoma de la Rioja , se denominase oficialmente Comunidad Autónoma española?  ¿Y por eso al resto de Comunidades del Estado no se les considerase españolas?

¿Alguien entendería que el presidente de la Comunidad Autónoma andaluza apareciese en todos los lugares como presidente de la Comunidad Autónoma española?

Veamos la misma idea expuesta de otra manera, a nadie se le ocurre pensar que los andaluces de la Comunidad Autónoma de Andalucía o los manchegos de la Comunidad Autónoma de Castilla – La Mancha o los riojanos de la Comunidad Autónoma de La Rioja no son españoles porque en el nombre de sus respectivas Comunidades Autónomas no aparece el calificativo de español. Faltaría más, todos sabemos que se trata de Comunidades Autónomas españolas.

Todavía estamos a tiempo de resolver este entuerto, es necesario reivindicar la identidad vasca para todos los habitantes de Euskal Herria, hayan nacido o vivan en Euskadi, Iparralde o Navarra.

5. Vasconia.

Ya los romanos llamaron al territorio navarro Vasconia, desde sus orígenes Vasconia hace referencia al territorio vasco, por lo que se le puede considerar sinónimo de Euskal Herria. A decir verdad el uso de Vasconia ha caído en desuso y ha perdido toda su actualidad. Sin embargo, no podemos perder de vista que ha sido la denominación histórica más antigua para nombrar a los territorios vascos, hasta que fue sustituido por el Euzkadi de Sabino Arana.

Los vascones crearon  un estado, que por lo menos perduró entre los siglos IX y XVI, este estado representó la unidad de los territorios vascos, cuyo núcleo fue  Navarra, y especialmente Pamplona[21].

6. Navarra

Navarra fue durante una época el Estado vasco, lo que internacionalmente tiene una gran importancia, ya que históricamente existió un estado vasco, lo cual puede ser relevante a la hora de lograr de nuevo la puesta en marcha de un nuevo estado. Fue una institución independiente y soberana. En Navarra todavía están latentes una sería de cualidades, que hacen que sea una región especial, se mantiene la conciencia de haber sido un estado soberano, el cual fue conquistado y aniquilado, todavía permanece en la memoria histórica el reino que fue en su día[22].

A pesar de todas las ventajas que puede tener el nombre de Navarra, lo descarto[23] por la misma razón que he desechado el nombre de Euskadi.

No dejan de ser curiosos los argumentos empleados para desligar a Navarra de la identidad vasca. Se ha utilizado el eslogan de que Navarra es Navarra, con el fin de contraponer a navarros y vascos, de separar a Navarra y Euskadi. Se quiere dar a entender que Navarra por ser Navarra ya no puede ser vasca. Navarra es Navarra como Soria es Soria, como Cáceres es Cáceres, Alicante es Alicante, Ciudad Real es Cuidad Real, Zaragoza es Zaragoza, y Cádiz es Cádiz. Pero a pesar de ser todas ellas provincias con identidad propia,  forman parte de unas Comunidades Autónomas determinadas y  pertenecen al estado español. Sin embargo, con Navarra no se sigue la misma regla, sino que guiados por intereses políticos se ha publicado reiteradamente que Navarra es Navarra y solamente Navarra, y que por ello no puede tener relación alguna con los temas vascos[24].

¿Cómo se entiende si no que siga perdurando un porcentaje considerable de población Navarra que sigue conservando el habla vasca de sus antepasados como primera lengua por delante del castellano?

¿Cómo se explican la gran cantidad de apellidos etimológicamente vascos?

¿Cómo se entiende, que para los cuerpos de seguridad, para los departamentos de interior no exista diferencia alguna entre Euskadi y Navarra?

¿Cómo se entiende que los mandos policiales que viven en Navarra y Euskadi tomen precauciones especiales, que no guardan los compañeros que viven en territorios limítrofes de La Rioja , Santander, Soria, Huesca o Zaragoza?

¿Cómo se entiende que cuando ilegalizan partidos políticos en Euskadi, cuando el Estado toma unas medidas de excepción también lo hagan en Navarra?

7. Euskal Herria

Ya hemos analizado con bastante extensión el uso del término “vasco/vasca”[25] estos últimos años. Y hemos visto como la mayoría de las veces se ha empleado para identificar a las instituciones y proyectos ubicadas o llevados a cabo en la Comunidad Autónoma de Euskadi, excluyendo los territorios de Navarra e Iparralde. Igualmente ya he hecho referencia anteriormente, como algunas veces, se ha intentado utilizar políticamente este termino “vasco/vasca”, de manera que se pudiesen incluir Navarra e Iparralde, con lo que se pediesen llevar a cabo proyectos comunes para el todo el territorio vasco. La realidad es que en la mayor parte de las veces la inclusión del término “vasco/vasca” no ha tenido consecuencia alguna, ya que los territorios donde se pueden aplicar los proyectos, las iniciativas no lo determina la terminología sino la competencia legal que tengan los organismos que legislan dichas actividades[26].

Estos hechos nos han demostrado que no ha existido inconveniente alguno en emplear una terminología ambigua y confusa, es decir, no se ha visto inoportuno aprobar leyes donde se cita las palabras “vasco/vasca”, siempre que no obligasen a cumplirse, ya que no presentan un desarrollo claro en su articulado.

Las instituciones culturales creadas desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX, y también muchos de los proyectos desarrollados durante esta época han tenido como base todo el País Vasco. No han sido excepción Euskaltzaindia, Eusko Ikaskuntza, Eusko Bibliographia, las Asociaciones y Colegios Oficiales Vasco-navarros, el Tren Vasco-navarro[27]… Esta ha sido la actuación normal durante este período, en que las administraciones vascas participaban tanto en su mantenimiento económico como en la elaboración de sus estatutos.

8. Conclusión

He dedicado estas páginas a reivindicar la denominación Euskal Herria para este territorio, país, nación o estado naciente, con el objetivo de que se generalice y se oficialice su uso, pues sabido es que lo que no tiene nombre no existe. Ha llegado el momento de no solo exigirla, sino de trabajar por su consecución, con la que poder mantener la identidad propia y ser sujetos en los foros oficiales internacionales, y para ello es necesario contar con una nación y un estado propio[28].

 Aunque el concepto de Euskal Herria nació con un sentido cultural, que hacía referencia a la forma en que los  euskaldunes denominaban a los territorios en los que se habla vasco a partir del siglo XVI; hoy, Euskal Herria es el territorio formado por las  organizaciones políticas y administrativas de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya que completan la Comunidad Autónoma de Euskadi, Navarra que es una Comunidad Autónoma y la  Baja Navarra , Lapurdi y Zuberoa.

El nombre Euskal Herria nos parece el más idóneo; en primer lugar porque Euskal Herria aparece documentada ya desde el siglo XVI, en un texto manuscrito de Joan Perez de Lazarraga lo encontramos escrito (eusquel erria) hasta tres veces; Joannes de Leizarraga lo empleo (Heuscal herrian) en la traducción del Nuevo Testamento publicado en 1571, el escritor Axular lo utiliza también (euscal herrian)en la obra Gero, publicada en 1643; y en segundo lugar porque Euskaltzaindia ha elaborado un informe donde reitera la idoneidad de la denominación Euskal Herria, nombre que pertenece a todos y que en modo alguno debe tomarse en sentido partidista, como lamentablemente ha sucedido y sucede. Todo ello sin perjuicio, claro está de los nombres de cada uno de los territorios, ni de las denominaciones político-administrativas; y en tercer lugar y principal porque es el nombre habitual con el que se le denomina generalmente.  

No existimos como país, ni Euskal Herria, ni Navarra, ni Euskadi existen como nación, ni como estado. Nos encontramos en el momento apropiado para reclamarlo. Debemos aprovechar que   los pueblos, y estados de la Unión Europea están inmersos en un proceso de cambios profundos.  La dificultad para crear una comunidad es grande, son muchas las trabas que se deben superar. Es más no todos los vascos están a favor de crear una comunidad propia. Euskal Herria debe ser reconocida como nación, ya que existe una mayoría social que lo exige. Se percibe un deseo por parte de la sociedad vascas de articular un ámbito de relación entre vascos que supere las entidades jurídico-administrativas actuales.

Gerardo Luzuriaga Santxez

Nazar (Nafarroa)

 



[1] Luzuriaga, Gerardo: Balance de la situación bibliotecaria vasca y perspectivas de futuro. RIEV. 49-2, 2004. pp.: 481-519

[2] Tanto hace 4 años como ahora, he tenido dudas con la denominación de esta zona. Aparte de Iparralde se han utilizado País Vasco francés, País Vasco Continental, Gascuña… Me he inclinado por Iparralde debido al uso generalizado de este término,  especialmente en Hegoalde.

[3] El camino recorrido por la selección de Euskadi de fútbol ha sido loable, ha supuesto el esfuerzo de muchos organizadores, la ilusión de los espectadores y la concienciación de muchos seguidores; pero lo que mal comienza difícilmente puede tener un final feliz. 2007 ha sido la excepción. El partido de fútbol en la que han participado futbolistas vascos bajo el nombre de la selección de Euskal Herria ha supuesto un gran paso.  

[4] Propongo emplear Euskadi solamente para referirnos a la Comunidad Autónoma formada por Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.

[5] Sabido es que durante la mayor parte de la historia no ha existido más que una Navarra, por lo que de ahora en adelante me referiré siempre como los seis territorios vascos.

[6] No es necesario recalcar el origen de la voz Euskadi para comprender el éxito con que fue acogido, y ha seguido teniendo durante estas décadas.

[7] La ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre, más conocida como el Estatuto de Autonomía del País Vasco o Estatuto de Guernica, a lo largo del articulado cita indistintamente Euskal Herria y Euskadi, con lo que legalmente son dos términos análogos. Si nos entretuviésemos haciendo un recuento de las veces que aparece una y otra nos daríamos cuenta  que aparece muchas más veces citado el nombre de Euskal Herria, aunque el uso popular ha generalizado el nombre de Euskadi, y ha marginado el nombre de Euskal Herria, aunque en castellano ha sido la voz País Vasco la que ha predominado. 

[8] Propongo usar el término Euskadi en vez de País Vasco para referirnos a la Comunidad Autónoma aunque estemos hablando en castellano.

[9] Este es el sentido que  ha existido históricamente a nivel mundial. La Enciclopedia Británica y las obras de referencia más prestigiosas así lo contemplan. Fuera de España, y Francia  no existe más que una comunidad vasca, y así se expresa en sus respectivos idiomas Baskenland, Basque Country…

[10] No es por tanto extraño que en algunos ambientes populares se haya generalizado el término Vascongadas para definir a Euskadi, aunque generalmente se ha empleado con un cierto sentido peyorativo refiriéndose a la época franquista.

[11] Os invito a que analicéis cualquier noticia elaborada por las instituciones oficiales navarras o alguna de las noticias publicadas en el Diario de Navarra o El Correo para que comprobéis el uso que se hace del término vasco, equiparándolo a la Comunidad de Euskadi, y excluyendo a Navarra e Iparralde.

[12] De corresponder a alguna Comunidad, a algún pueblo portar el adjetivo exclusivo  vasco esa debe ser sin duda Navarra, ya que ha sido el origen del pueblo vasco (Vascones).  

[13] Zabaleta Gorrotxategi, Iñaki: Euskal Herria vista por Wilhelm von Humboldt: la nación vasca. RIEV. 48, 1 (2003) pp.: 199-236.

[14] Euskadi se constituyó en Comunidad Autónoma del País Vasco en 1979, es en el año de 1982 cuando Navarra se constituyó en Comunidad Autónoma por la Ley Orgánica de Reintegración y del Amejoramiento Foral de Navarra, con lo que se crean dos Gobiernos independientes, y sin relación alguna que dan lugar a redes sanitarias, culturales, bibliotecarias, educativas diferentes…

[15] Varios organismos han nacido con la intención de crear estructuras nacionales para todo el país, son el caso de Udalbiltza, Nazio eztabaidagunea, Nabarralde…

[16] No he creído necesario describir los éxitos y logros que se han dado en la comunidad vasca en estos años desde la transición, ya que no es el objetivo de este artículo.

[17] Es preciso señalar que las Comunidades Autónomas han desarrollado la mayoría de las competencias, con lo que cada Comunidad Autónoma legisla sus propias normas y no tienen competencia más que en la jurisdicción propia.

[18] Luzuriaga, Gerardo: Euskal Herria da gakoa. Egunkaria. (2003-01-31)

[19] Se extiende la idea de que los navarros no tenemos nada que ver con el País Vasco. Se divulga la idea de que al no pertenecer a la Comunidad Autónoma del País Vasco no tenemos nada que ver con lo vasco. Se parte de que los navarros no pertenecemos en estos momentos a la Comunidad Autónoma del País Vasco, para despojarnos de la identidad vasca. No hay mayor ciego que el que no quiere ver, y por más razones lingüísticas, históricas, sociales que argumentemos, para algunos ya han encontrado la excusa que estaban buscando.

[20] Situación ridícula, que llega al extremo de tener que oír aseveraciones como que por ser navarro no se puede ser vasco, aunque seas un navarro de una familia en que tus antepasados, tus abuelos, tus padres y hasta tú mismo seas euskaldún. Por no mencionar las situaciones tan extrañas que se ve obligada a soportar la diáspora navarra en los países americanos, que aunque sean navarros euskaldunes que salieron de Navarra ya hace varias décadas, no son considerados vascos, por el hecho de ser navarros y porque existe una Comunidad Autónoma que se denomina vasca.

[21] Si no fuese por la escasa actualidad podría ser la denominación apropiada, varios historiadores contemporáneos  lo siguen usando en los títulos de sus publicaciones.

[22] Un ejemplo de ello ha sido el cambio provisional para unos años del nombre del campo de fútbol de Osasuna. Aparte de la explicación económica, existe otra razón ideológica, que es la que hace entendible que la sociedad navarra haya aceptado  –aunque haya sido a regañadientes- el cambio de nombre del Sadar por el de Reyno de Navarra, y no es otra más que qué todavía sigue en la memoria de los navarros la invasión de 1512, año en que se aniquiló al Reino de Navarra.

[23] No sería lógico por mi parte proponer Nafarroa como denominación para la nación vasca, ya que Nafarroa existe como territorio diferenciado, pero quede claro que como navarro que soy no me siento ni seguro, ni a gusto una vez descartado el nombre de Navarra para la nación vasca, por lo que destaco de nuevo la importancia que supone  a nivel internacional el haber constituido en otra época un estado soberano e independiente que puede ser la llave que nos abra la puerta para poder constituir un nuevo pueblo vasco unido e independiente.

[24] Obvio los argumentos  culturales, sociales, lingüísticos, económicos expuestos en  otros artículos por mí, y también por numerosos historiadores de todas las épocas e ideologías, como pueden ser Alesón, Altadil, Boissonade, Campion, Esarte, Sorauren… Eran tiempos donde los dirigentes derechistas como el Conde Rodezno, Esparza o Pradera defendían la pertenencia de Navarra a la Comunidad Vasca.

[25] Lo dicho sobre la voz vasco/vasca se deben aplicar igualmente a la palabra eusko/euskal en euskera.

[26] En la recientemente aprobada ley de bibliotecas de Euskadi, teniendo en cuenta  que se trataba de un proyecto relacionado con el mundo cultural, se intentó que de una forma u otra se aceptase una ley que superase las trabas políticas actuales, por lo que se propuso que en todos aquellos casos en que las competencias de las diversas administraciones lo permitiesen la ley no quedase sujeta a las fronteras administrativas actuales. Es decir, se buscaba crear iniciativas comunes para las tres administraciones vascas.

De hecho muchas de las enmiendas presentadas al proyecto de ley se realizaron con esa intención. Se propuso que la ley fuese la ley de bibliotecas de Euskal Herria, e igualmente se presentó un articulad

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