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21/11/2010

Forastero en tu pueblo (II)

Seguramente no todos coincidirán conmigo en lo que expongo en estos artículos de forastero en tu pueblo. Por varias razones, la primera por la forma de tratar el tema, de una manera generalizada, en la que se contemplan todo tipo de personas que nacieron en el pueblo. Ya que se trata lo mismo a uno que salió cuando tenía un año, el que se fue del pueblo cuando tenía los cuatro años recién cumplidos, el que se fue cuando tenía 18 años, el que decidió irse a los 40, o el otro que se fue a los 80 años. Sin duda, no es lo mismo. Y cada uno tiene unas vivencias distintas.

En segundo lugar, tampoco es lo mismo, el que se fue y no dejó nadie, ni nada en el pueblo, o aquel que dejó sus padres, sus abuelos, sus hermanos, su casa  en el pueblo. Igualmente tampoco es lo mismo irse a una ciudad o un pueblo no muy lejano, que irse a Barcelona, Madrid o La Coruña, o aquellos que se fueron a las Américas.

Estos mensajes quieren ser un recuerdo y un homenaje a todos los que hemos tenido que abandonar nuestro pueblo.

Tampoco se pueden considerar lo mismo, a aquellos que vuelven habitualmente y siguen teniendo una estrecha relación con el pueblo, con aquellos que por la circunstancia que fuese no han vuelto o lo han hecho alguna que otra vez de forma muy esporádica. Por último, tampoco es lo mismo aquellos que un día se fueron y aunque no hayan vuelto nunca siguen manteniendo relación con alguna familia, o con algún amigo por teléfono o por correspondencia.

Dicho lo dicho, y constatado que existe una gran variedad, y diversidad de personas que nacieron en Nazar, y que viven fuera de Nazar, pasaremos a describir alguno de los casos. Ya sé que son incontables, y mucho más numerosos de los que nos pueden parecer. Por lo que respecta a este tema, simplemente contaré alguna anécdota, que como tales ilustran a las mil maravillas la gran cantidad de nazarenos que todavía existen por el mundo. Muchos, muchos más de lo que nos puede parecer a los que ahora vivimos en Nazar. Sin duda, muchos más de los que controlamos, y los que visitamos el pueblo.

Es verdad, que este número de nazarenos, es cada vez menor, ya que la mayoría son de edad avanzada, y poco a poco se van muriendo. Por otro lado, todos todos están recogidos en el libro de bautismo de la Iglesia de Nazar. Por lo que aunque sean una cantidad grande, es una cantidad cuantificable, ya que se trata de los que nacieron entre 1910 y 1960.

Bueno comienzo con las anécdotas, es curioso,  me he encontrado con personas de Nazar en los sitios más extraños. Quede claro, que en este caso considero de Nazar, a todo aquel que nació y está inscrito en el libro de bautismos de la parroquia de San Pedro de Nazar.

La primera sorpresa  la encontré con la primera novia oficial, una sobrina de D. Pedro, Montse. Cual fue mi sorpresa, cuando en su carné de identidad también ponía que había nacido en Nazar, Navarra. La verdad, es que por aquellos años no podía dar crédito a la coincidencia.

La segunda, no es tan clara; pero si que creo que también es interesante, según oí a mi padre en varias ocasiones, con la cuadrilla que iban a hacer carbón:  Mauricio, Miguel, Florencio, Fortunato... iban otros muchos que también eran de Nazar y que en su día toda la familia decidió dejar el pueblo, entre estos recuerdo nombrar a uno de apellido Asunción, que si mal no recuerdo se fue de guardia civil. Desde entoncen, sin fundamento alguno; pero la intuición me dice cada vez que  oigo algo de Antonio Asunción, que puede ser hijo del compañero que hacía carbón en los montes  del Pirineo, y que dejó esta tarea por la de guardia civil.

La tercera, ocurrió hace ya muchos años, iba en autobús de Tolosa a Bilbao. Una vez que entablé conversación con la compañera de asiento, unos quince o veinte años mayor que yo, cual fue la sorpresa cuando me dijo que ella también había nacido, y vivido su juventud en Nazar, pero que ya no les quedaba nada en el pueblo, y que tampoco habían vuelto por allá.

Hace unos cuatro años, aparecieron por el pueblo en coche una familia de Pamplona, la mujer era de Nazar, había vivido hasta los 12 años en Nazar, era la primera vez que volvía, pasado por lo menos 65 años.

En definitiva, que todavía quedan bastantes nazarenos, que no conocemos y controlamos... Y estos si que son VERDADEROS FORASTEROS EN SU PUEBLO. En estos si que no existe duda alguna, ellos también así se consideran; aunque lo suyo habrán tenido que pasar y sufrir, especialmente aquellos que se fueron ya con una edad... y no dejaron nada en el pueblo, más que lo vivido, los amigos y los recuerdos. A muchos, los recuerdos, la nostalgia no les ha dejado volver a pisar las calles y ver el paisaje en el que se criaron y vivieron... Muchos siguen prefiriendo guardar lo vivido en el recuerdo y poseerlo en los sentimientos que romper ese encanto, ya que la realidad  siempre tiene algo de decepcionante... Y lo vivido un momento es difícil volver a vivirlo de nuevo con la misma intensidad, emoción y alegría...

Gerardo Luzuriaga

 

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