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10/01/2019

La Ribera Navarra y el euskera.

 El último caso de Tudela.  

Lo que ha ocurrido en Tudela es triste y a la vez grave, y seguramente pasará a la historia como una desagradable noticia. En el concurso-oposición a la plaza de subinspector de policía se puntuó el alemán, francés e inglés con cinco puntos cada uno, dejando al euskera sin valoración. Se elevó la queja al Defensor del Pueblo Navarro y este se ha declarado en contra de tal actuación, estimando que el conocimiento del euskera (“lengua propia de Navarra”) debe ser tenido en cuenta como valor a la hora de puntuar en un concurso-oposición de personas que se presenten para un puesto de trabajo en la plantilla municipal del Ayuntamiento, poniéndolo a la misma altura “que el conocimiento de idiomas extranjeros como inglés, francés o alemán”.

Sabido es que hoy el euskera en Tudela no tiene una gran presencia, el euskera en esta zona se perdió hace muchos siglos. Los historiadores así lo afirman y así parece que ha sido. En la ribera navarra el euskera se perdió tempranamente.

El historiador Tito Livio y el poeta Marcial dejan constancia de que el Valle del Ebro se trataba de una zona euskaldun.

Pero a pesar de que el euskera en esta zona se usa muy poco, eso no quiere decir que no se hable y se use. Existe una parte minoritaria de navarros y navarras de la ribera que lo están aprendiendo y que lo mantienen con orgullo.

Por desgracia lo que no ocurre en ningún otro lugar sucede en Navarra. Las personas que no están a favor del euskera cualquier manera de favorecer a esta lengua minoritaria lo toman como un ataque personal, el llevar los niños y niñas a la ikastola, cualquier iniciativa a favor del euskera lo consideran como una imposición hacia ellos, hasta el punto de interpretarlo como que se quiere arrinconar al castellano para imponer el euskera.

Según la normativa vigente la Administración Pública Navarra debe proteger la recuperación y el desarrollo de la lengua vasca, como lengua propia que es de toda la Comunidad Foral.

Es el único lugar del mundo donde no se protege y se cuida un tesoro, un patrimonio que es de todos los navarros y navarras.

El euskera forma parte de nuestra historia, de nuestra cultura, de nuestro patrimonio. Ya es triste que en la propia Navarra estas posturas sean populares y al final den votos. Algún día, cuando ya no exista remedio nos daremos cuenta de lo que está sucediendo con uno de los valores más preciados que conserva la cultura navarra.

El euskera es patrimonio de Navarra. ¿Cómo es posible que la Ribera no sienta el euskera como un Patrimonio? ¿Tal vez muchas de personas de la Ribera no se consideren navarros?

Solamente ha ocurrido en Navarra el dividir la Comunidad Autónoma en zonas lingüísticas, dividiendo a los navarros y navarras según el conocimiento de la lengua vasca. ¿A nadie se le ocurre preguntarse cómo fue posible que esto ocurriese, quién lo llevó adelante y cuándo ocurrió?

Solamente es preciso retroceder unos siglos para constatar la desaparición de los vascohablantes y el retroceso geográfico de la zona dónde se ha hablado.

¿Acaso no nos damos cuenta de que el euskera puede desaparecer para siempre? ¿Acaso es eso lo que algunos y algunas navarras desean? Me cuesta creerlo.

Gerardo Luzuriaga

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