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21/10/2005
18. Lagunak / Los amigos
| Son las 12 y media. Tocan a la puerta. Es el cartero, Epi, que como todos los días hacia esta hora suele pasarse con la correspondencia. Un enamorado de la caza. Sin prisa. La destreza de sus cachorros, y el ciclismo son sus temas favoritos. Desde que ha cambiado su vieja bicicleta por la lambreta no tiene prisa para volver al pueblo. Otro tema de conversación es el ciclismo. En la época del Tour, aunque no sabe leer, para cuando llega a casa, se sabe de pe a pa lo que traen el Diario de Navarra y el Pensamiento Navarro. Nos pasamos la mañana comentando las hazañas de Carlos Echeverria, Francisco Javier Galdeano, Gabica... Desde que Florencio no me visita tan a menudo, la llamada de Epifanio, se ha hecho imprescindible. Es un hombre de pueblo de toda la vida. Un hombre avispado, nunca fue a la escuela. Pero capaz de amoldarse a cualquier oficio y circunstancia. Es cartero sin saber leer. No hay nada que él no sepa de este valle. Especialmente los días de invierno pasamos horas y horas comentando los acontecimientos del pasado. De él he conocido los nombres de los delatores en tiempos de la postguerra, los detalles de los fusilamientos. Los lugares y los participantes en las reuniones secretas. Quienes fueron los verdaderos instigadores de las decisiones más comprometidas y los autores de las acciones. Era sábado, hora de reunión con los amigos, pasaban los minutos y no llegaban. Se avecinaba una tormenta, era un día de esos en que las moscas estaban pesadas, se posaban en los brazos y picaban de vez en cuando. Llegó Felipe. Estaba más nervioso que de costumbre. Deja a las moscas en paz, que me estás poniendo nervioso. Le comenté. Allí estaba moviendo la boina de un lado para otro, dando golpes encima de la mesa con lo que dejaba cada vez seis o siete moscas muertas y otras tantas atontadas revoloteando alrededor nuestro. Florencio y Benito llegaron a la vez, sudorosos. No se si se debía al viento sur, pero Benito parecía más nervioso que de costumbre. Toda la tarde la pasamos sentados a la sombra comentando los temas de costumbre: el asesinato de Kennedy, la facilidad con que se hace el dinero en Alemania, la educación tan penosa que se estaba dando a la juventud, lo corta que es la vida... Tú si que andas bien, Gabino. ¿Bien? Como siempre, ni bien, ni mal. De unas cosas bien, y de otras bastante escaso. Sí, Gabino, sí. Tú si que estás de primera, y también este medio inválido. Dos meses con los Nacionales, y mira le ha quedado una pensión de general para toda la vida. ¡Tenéis todo el dinero que queréis! No me lo podía creer. De nuevo me sorprendió, Florencio, con los mismos temas de siempre. El dinero, la seguridad, las enfermedades. ¡Mira el otro! ¿Ah, ah, te refieres al dinero? Florencio me miró de reojo. Enfadado. No me contestó. Intentando cambiar la conversación, le comenté qué tal le había dado el último análisis que se había realizado. Qué raro Felipe no llega hoy. Seguro que le ha pasado algo. Donde se habrá metido. Seguro que está enfermo, repetía Benito una y otra vez. Seguro que Felipe está enfermo, le respondí, mirando a Felipe con cara de guasa. Gabino no te hagas el tonto, si no quieres que hablemos de dinero, dilo y ya está. Habla, habla medio balbucí algo avergonzado, pero sin ninguna gana de volver de nuevo al tema del dinero. ¡Qué canso! – Pensé para mí. A eso de las 7 de la tarde, nos pusimos a andar, con la intención de llegar hasta la fuente. Vosotros si que estáis bien. Pero Florencio, ¿De qué te puedes quejar? Tenemos todo lo que queremos, salud, y dinero no nos falta. ¿Qué más queremos? Somos ricos, tenemos de sobra para vivir. No nos podemos quejar comenta también Felipe, a pesar de que no nos tiene acostumbrados a este tipo de comentarios personales. Tú sí. Le ha respondido agriamente. Con tu sueldo del estado. Por dos rasguños de nada y rico para toda la vida. Nosotros ya tenemos que estar más preocupados por la salud que por el dinero, amigo Florencio. Jode, jode, ¿Cuánto te ha costado rehacer la casa? ¿Seguro que has pagado medio millón de pesetas? Claro ¿como a ti las empresas de América te dan dinero a manta, y tu Felipe como con lo que cobras del gobierno no sabes ni donde meterlo? Así cualquiera está solo preocupado con la salud. Esto si que es vida, no lo cambiaría por nada del mundo, me salió de dentro mientras tomábamos un trago fresco de la fuente. Desde luego, como tienes todo lo que quieres. No comencéis de nuevo. Por favor. Nos sorprendió a todos Benito. ¡Qué fácil ve la vida, el que la tiene resuelta de antemano! Pero ¿Qué es lo que te preocupa? Soy viejo. No sé donde acabaré. Lo que veo en casa, lo que me espera no es nada agradable. Te prometo que no te faltará de nada, tendrás todo lo que te haga falta y más. Tranquilo. Comenté, aunque sabía que para lo que el necesitaba tenía de sobra y también para diez como el. Pero… No, no, no es eso. Hablo de la seguridad, no de caridad. ¡Qué sabréis vosotros! Al anochecer, sentados en el lugar de costumbre divisamos todo el valle, a lo lejos se ven seis cosechadoras y otros tantos tractores faenando en los campos. Permanecemos las horas muertas sentados, sin prisa, siguiendo el vuelo de las mariposas y los aviones, oyendo de lejos el piar de los pájaros y el canto penetrante de la chicharra, y especialmente nos llama la atención el vuelo de una babuta con su cresta de colores vivos y diversos. Pasan las horas tranquilamente. No apartamos la vista de las cosechadoras rojas de la marca Laverda, que poco a poco van acabando con el cereal como si de langostas se tratasen. ¿Por qué no hacemos una cena como las de antaño? Podemos aprovechar que mañana es jueves. Le podemos decir a Gloria que nos traiga todo lo necesario de Estella. Dicho y hecho. Para cuando vinieron los amigos, ya tenía preparada la sopa de ajos, la merluza al horno y el cordero. Trae más vino Llené de nuevo el porrón. ¡Qué no estamos en épocas pasadas! Dijo Florencio mirando a Benito, para guardarse el vino y racionar el pan. ¡Hoy también nos vas a dar la noche! Cascarrabias. Intenté cambiar la conversación. ¿Florencio te acuerdas lo que nos ocurrió un jueves en Estella?, tendríamos unos 20 años. Entramos a una bodega a comprar dos botellas de anís las cadenas. Una vieja de Bearin estaba contando una historia triste y bastante desgraciada. Cuándo acaba la mujer de contar la historia, no se le ocurre a Florencio más que decir ¡qué triste, qué triste!. Y todos los que estaban en la tienda entendieron ¡que chiste, que chiste!. Florencio repetía y repetía triste y ellos entendían chiste. Y cuánto más lo repetía más se mosqueaban los clientes. Florencio repetía ¡Qué triste! Y la cara de los clientes se iba encendiendo más y más. ¿Pero qué os ocurre? Se enfadó Florencio. Pero si lo que estoy diciendo es lo más normal. Normal, normal será en tu pueblo. Al final por fin de tanto repetir, a Florencio se le ocurrió cambiar la frase y en vez de usar la palabra triste, usó la palabra pena. ¿Pero no me digáis que no os da pena a vosotros qué aquélla pobre mujer se tuviese que ir del pueblo porque lo mandase el cura? ¿No me digáis que no os parece triste? Se acabó la discusión. Se acabó el enfado. La frase tuvo sentido y todos la entendieron. Y todavía la vieja de Lezaún mirándonos fijamente nos dijo, pero que pasa ¿Qué no sabéis pronunciar la tr o qué demontre pasa aquí? ¿Y vosotros no os habéis dado cuenta que usáis un tono cantarín en todo momento? Completamente aburrida tenéis a media navarra con vuestro ico, ico. Recadico, mocetico, ratico… les respondió Florencio bastante enfadado y dolido. Eran las 12 del mediodía del día siguiente, y Florencio que no aparecía. Poco a poco comienzo a impacientarme. Normalmente él es el primero que llega. Ya pasaba media hora, cuando me pareció ver el 127 blanco del médico aparcado enfrente de la casa de Florencio. Preocupado bajé hacia su casa. Bajo poco a poco, sin prisa, preocupado, pensando que le habría ocurrido algo serio. Nada más empujar el ventanillo de la puerta me encuentro con Florencio sentado tranquilamente en la mecedora de caña medio adormilado. Habrás dormido bien, ¡cabrón! ¡Qué cojones haces ahí tumbado! ¿No es hora de dar el paseo? ¿No sabes qué hora es? No voy a saber. El hijo anda con fiebre. La nuera ha tenido que salir y me han dejado encargado de la casa. Fuera hacía un sol sofocante, por lo que hemos decidido quedarnos charlando, aprovechando la frescura del portal. Nos ha dado pereza salir al sofocante sol, y hemos pasado la mañana aprovechando la frescura del portal. Sin venir a cuento me ha comentado Gabino, creo que no nos conviene meternos en discusiones como las que hemos tenido estas semanas pasadas. Recuerdas la que tuvimos hace unos días. Qué la luna de día era imposible que saliese y mucho menos que la viésemos desde la tierra. Pues, rediós, al siguiente día de haber tenido la discusión salgo a la puerta de la calle y allí que me la veo. Más clara y reluciente que en una noche de invierno estrellada. Joder, qué rabia me dio. Gabino, no merece la pena enfadarnos por tonterías. ¿Qué te crees que no me he dado cuenta de tus triquiñuelas? Cuando estamos solos parece que me das la razón. Pero en grupo, te aprovechas de lo que te he comentado a parte y te conviertes en el enemigo más implacable. A nuestra edad y andando como mocetes. Pensé para mí. A punto estuve de hacer alguna gracia, pero me callé. Bajé la cabeza y traté de decir algo coherente pero sin darle excesiva importancia al tema. Tienes razón Florencio, al fin de al cabo, no somos más que tres gatos, y pasamos todo el día juntos. No merece la pena discutir y enfadarnos. Total no podemos resolver nada. ¡Pues no nos hemos juntado dos buenos cabezones! 19. Lagunak Hamabi eta erdietan gorabehera postariak ate joka ohi dut ehiztarien gainean aritzeko. Ehiztari amorratua baita, lau ehiza txakurren jabea, zein baino zein hobea. Hilabete batzuk igarota, matraka handia eman ondoren Lur izeneko txakurtxoa onartu dut, indartsua, belarri luzeduna. Epifanioren hitzetan peligri seinalearen hutsezina da hori. Geroztik elkarrekiko adiskidetasuna egunetik egunera areagotzen doa, bizikleta zaharra lambreta motorraren truke aldatu zuenetik inoiz ez dauka presarik herrira itzultzeko. Orduak ematen ditugu elkarrekin solasean, batez ere negu-neguan posta boltsa banatutakoan. Ehiztari eta txirrindularien mundua daukagun hizpide. Frantziako tourraren garaian Desojoko botila ardo gorri batekin kiroleko kazetarien lanari ekiten diogu. Irakurtzen ez badaki ere etxera ailegatzen denerako badaki zer dakarten Diario de Navarrak eta El Pensamiento Navarrok. Bertatik bertara jarraitzen ditugu Aramendiako Carlos Etxeberria, Iguzkizako Francisco Javier Galdeano, eta Gabikaren gorabeherak. Eguerdiko bisitaldia, batez ere negu-neguan ezinbestekoa egiten zait. Florentzio gero eta gutxiago ausartzen denez kalera irteten, Lizarrara ostegunero joateari utzi behar izan diogu, hortaz ez da harritzekoa eguneroko postariaren bisita oso estimatua edukitzea. Alta, lagungarriak dira Epifanioren elkarrizketak, herrikoa ez izatearrren askatasuna handiagorekin ibiltzen baikara. Benitoren barrabaskeriak zehatz-mehatz gustura entzuten ditut: guda zibil osteko eginkizunak ezagutzera ematen baitizkit. Kultur handiko gizona ez bada ere, herrikoek daukaten sena edukitzeaz gain izugarrizko abilidadea dauka entzundakoa hitzez hitz errepikatzeko, urte asko postaria izanda ez da existitzen ezer haran honetan berak jakin ez duena. Herrikoi kutsua aurpegian darama, haren konfidantza lortuz gero lagunen lagun fidela baino fidelagoa da. Lagun minekin mihian bilorik ez daukaten horietakoa da, haria atera eta entzun zitekeen gauzarik larriena luzatzen ausartzen diren gizon horietakoa da. Gustura ibiltzen gara elkarrekin aspaldiko gauzei erreparatuz, nire harridura aurpegia ikustean garrantzitsuena errepikatzen ohi du ni konbentzitu nahian, aurretik konbentzituta izan ez banintz bezala. Askotan kontatzen didanak min ematen dit, baina bidenabar gustura entzuten dut, haraneko salatarien izenak, fusilamenduen xehetasunak.. Entzundakoa min egin arren ezin naiz erdian gelditu eta zehatz-mehatz kontatzera bultzatzen dut. Guda zibilaren garaiko edozein berri entzuteko irrikitzen nago. Ekaitza zela eta beranduegi azaldu ziren Benito eta Florentzio, behin eta berriro euliak ziztatzen zuten egun horietakoa zen, astunegi, Felipek , segundoro eskua astinduz aurpegi besoaren parean jarriz euliren bat akabatzen saiatzen zen. Hegoaize zela eta, Benito urduri zebilen, betiko esaldi motzak errepikatzen, txapela eskuan eulien kontra erabiliz, jaurtiketa bakoitzean euli pare bat lurrean uzten zuen. Gogoan ez badaukat ere zeri buruz ibili ginen, betiko gaiei ekin geniolakoan nago, elkarrizketa sinpleak, konpromisorik gabekoak, Estatu Batuetako Kennedy Presidentearen heriotza, zer erraz egiten omen den dirua Alemanian... Seme-alaben heziketa eskasa, astinduren bat garaiz ematea ezinbestekoa dela ondo gobernatzeko familia, eboluzio iraultzailea, bizitza ziztu bizian bukatzen da... Elkarrizketa hauetan ez neukan hitz egiteko gogo handirik, gehienetan entzuten gustura egon arren. Dena den, gehienetan gauza gehiegi esateko ez eduki arren noizean behin parte hartzea saiatzen nintzen. Behin batean, txorietan nenbilela, gutxien espero ez nuenean, Florentziok nire begira esan zidan: Gabino zu ondo zabiltza! Ondo? Beti bezain erdipurdi, edo beti bezain ondo segun nola begiratzen dugun. Bai zu, bai Benito, eta baita sasielbarri hori ere ondo zaudete. Arazorik gabe, nahi beste diru daukazue. Sorpresaz jaso nuen ateraldia Hara bestea! A, a, diruz mintzatzen zara! Zeharka begiratu zidan. Zer moduz azkenaldi honetan errainarekin? lasaitu da zure odol analisien emaitzak ikustean? Felipe zuhaizka baten ondoren txisa egiten ari zenean, urruti baina bistan, Benitok esan zuen: Gaur Felipe ez dugu ikusi, zer arraroa. Baietz zerbait gertatu, seguru gaixorik dagoela Bai, bai Benito, seguru gaixorik dagoela Gabino ez egin tontoarena, ez baduzu honi buruz berba eginnahi, esan eta kitto Lotsaturik erantzun nion, esan, esan... eta hitza mihipuntan zer esan ez dakidala geratu nintzen... Ez ohiko bidea jo dugu, iturriko nagusitik pikotara daraman kale estu-estutik Ezin gara kexatu, nahi dugun guztia daukagu, zer gehiago nahi dugu? Aberatsak gara. Bizitzeko soberan daukagu. Ez ibili beti kexaka, zer gehiago nahi duzu? Bai, zu bai, etxe dotore berreskuratu duzu, milioak gastatu dituzu, Ibarrola igeltseroek soilik jakingo dute zenbat ordaindu duzun. Antzematen da non dagoen dirua. Luxuzko hormak, kanpoko hormetako harria aterata, milioak eta milioak gastatu dituzu soberan daukazulako. Amerikan sortutako enpresen etekinei esker ez duzu arazo ekonomikorik, ez dakizu non gastatu aurreztu duzun dirua. Felipe ere diruz usteldurik dabil, hilabetero kriston soldata kobratzen duenez, ez du edukiko lekurik dirua gordetzeko, hori sortea hori!, Nazionalen aldetik jotzea eta purtzileko zauri bategatik generalaren erretiroa kobratzea. Hori da trebetasuna Zu ere ezin zara kexatu gobernuak ematen dizunarekin demasa daukazu. Lizarrara joatera galerazi zizutenetik ehun pezeta gastatzeko ahalegin aparta egin behar duzu. Herrian bizi garen zaharrok osasunari begira egon behar dugu eta ez diruari begira Iturrian bertan, ura edan ondoren atera zitzaidan Hau bizimodua, ez nuke aldatuko munduko urre guztiagatik ere. -Atera eta damutu, jakina Noski zuk ez, nahi duzun beste diru daukazunez Ez hasi betiko erretolikarekin. Mesedez. nik zeharka begiratuz Florentzio, Florentzio. Zer falta zaigu. Aberatsak gara. Ez izan inkonformista. Demasa daukagu, dena. Zer gehiago eska dezakegu, disfruta dezagun, txitxarren bizimodua daramagu, disfrutatu besterik ez dugu egiten Gabino, zer erraz ikusten den bizitza behar duen dirua soberan duenak Zerk kezkatzen zaitu Zaharra naiz. Ez dakit non bukatuko dudan. Etxean ikusten dudana ez da atsegina. Erraina errieta bizian dabil Agintzen dizut zuk nik baino gehiago irauten baduzu, behar duzun guztiaz jabetuko zarela. Trankil? Ez, ez da hori. Diruaren seguridadeaz hitzegiten dut, ez karitateaz, ez horretaz. Ez da erraza azaltzen Ordubete ibili ondoren gustukoen geneukan lekura bueltatu ginen, hots, haran osoa begiztatzen duen lekura. Beroa jasanezina da arratsalde parte horretan, eskerrak txaparrada galanta erori zen Dena geldo dago. Bero izugarria, higidura gabeko naturan biziko baikina, aitzitik bizi bizirik dago dena. Leku pribilejiatu hartako goi-lautadatik zuhaitzak, zuhaitzen adarraren gainean dzeuden hegaztiak, traktoreak eta lau uzta-makina gorrikdunek lekutan egiten duten lana jarraitzen dugu Nabarmena da isiltasuna, bakardadea, edozelan ere goxo-goxoa. Paradisuan Eserita eta haranari so, presarik gabe, gabioiak hegaka eta pinpilipausen mugimenduak begiekin jarraituz, txitxarren eta txorien txio-txioka entzunez, argi-oilarraren hegadak dastatuz eta uzta-makinen lana hizpide ematen dugu arratsaldea. Aurrean daukagun argi-oilarraren hegada dotore, motza, lumen erromako zubiko kolorekoak, gandorraren luma ikusgarriei erreparatzen diegu. Argi-oilarra bera aukerakoa, bici-bizia, orekatua, gandorra eta moko luzeari esker airean hegak mugitu barik oreka mantentzen dakien hegaztia, pinpilipausen hegada paregabekoa, bistarako erakargarria Plazerra da orduak isilik, bakean bizitzea. Dena kontrolpean, gauden lekutik haran osoa kontrolatzen baitugu. Muino baten gainean gauedenez hemengo inguru guztia ikusten da. Ezer berezirik gertatu gabe, atsegin, presarik gabe, hutsari so egiten, denbora pasa, gustura. Lurreko Paradisuan. Lau uzta-makina Laverda gorri markakoei, Gasteizko Ajuria etxeak egindakoei so begira ematen dugu denbora - Zergatik ez dugu egiten afari bat? - Bihar osteguna izanda, ongi moldatuko gara behar dugun guztia lortzen. - Ederki, Gloriari esango diogu dena ekartzeko Pentsatu eta egin Gauean lagunak etorri zirenerako prest neukan berakatz-sopa, legatza labean, bildotsa eta sagar erreak - Ekarri ardo gehiago. - Ez gaude garai bateko aberats etxe batean, ogia eta ardoa errezionatuta edukitzeko! - Jode, Florentzio, zer ipurterre zaren! - Porroia bi bider hustu ondoren gogoz bete nuen - Goazen sutondora pattarra eta anisa edatera! Hobe joan ez bagina! Anisa eta pattarra gehitxo edan genuen gaztetako bihurrikeriak gogoratzen ezin animaturik kantari ibili ginen ordubiak arte. Gehiegi jan genuen, baita edan ere. Baita pasadizo asko aipatu ere. Gogoan daukazu Florentzio, gertatu zitzaidan ostegun batean Lizarran bertan, herritik hogeita bost kilometrora! Denda batean geundela, bi botila anis erosteko, Abartzutzako atso bat istorio triste eta latz bat kontatzen zegoen. Erdaraz, jakina! Istorioa benetan tristea zen. Entzun ondoren, bururatu ba ez zitzaidan esatea: “Qué triste, qué triste!” eta dendan zeuden guztiek, “¡Qué chiste, qué chiste!”,ulertu omen zuten Nik “triste” esaten eta haiek “chiste” entzuten; horrela, esaldiaren esanahia erabat desberdina izanda, ez zen arraroa haserretzeko zorian egotea; elkarri piperrik ulertu gabe, esaldi motza errepikatzen aspertuta nengoen. Areago oraindik “¡Qué triste!” errepikatzen nuen bakoitzean jendearen aurpegiak gero eta sutsuago ikusten nituen Baina, esaten ari naizena normala da! -esan nien, haserre samar Normala? Hori zure herrian izango da! Lizarran eta Abartzuzan, behintzat, ez da normala! Azkenean, errepikatzearen errepikatzeaz, behin “pena” hitzagatik ordezkatzen asmatu nuen. Akabo eztabaida, akabo haserrealdia!. Esaldia ulergarria egin zen - Baina, zuen herrietan ez dakizue bereizten TR eta CH hizkien soinuen artean ala? - Eta zuek ez zarete konturatu soinu kantari baten laguntzaz berba egiten duzuela, ala? Nafarroa erdia aspertuta daukazue hainbeste "-ico, -ico" aipatzen. Recadico, mocetico, ratico... erantzun nien, erdi saminduta Gerardo Luzuriaga |
17:35 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
20/10/2005
Excursión por La Berrueza
| Los árboles singulares / Euskal Herriko zuhaitz bereziak A los de La Berrueza, y especialmente a los de fuera, que leaís estas líneas os propongo una bella excursión. Podeís pasar un día estupendo recorriendo los árboles singulares o monumentos naturales -toma término bonito o cursi-. Bueno no creo que haga falta madrugar mucho, a eso de las 10 os podéis tomar un café en el bar del camping de Acedo, de ahí os vaís a Sorlada, recorred andando el pueblo, todavía se coservan portales preciosos, puertas de madera antiguas con clavos antiguos, aleros de casas bien conservadas, pero con rasgos arquitectónicos de siglos anteriores. No os olvidéís de dar una vuelta contemplando las casas, las calles solitarias, los balcones.... De aquí con el coche subid hasta el Santuario de San Gregorio, Basílicca de estilo barroco. Desde la cima mirando hacia el sur se contemplan las tierras de la ribera, y al norte la sierra de Codés y la Sierra de Nazar, tal vez esta es la vista más bonita para divisar los picos de Joar y la sierra de Codés, últimas estribaciones de la Sierra de Cantabria o Sierra de Toloño. Desde aquí también se ve muy bien el pueblo de Asarta. Bajad de nuevo al pueblo e id a Learza, aquí se encuentra el árbol también calificado como árbol singular, el quejigo de Learza. De aquí dirigiros hasta el cruce de la carretera general para llegar a Cábrega, ahi os encontraréis con las encinas de Cábrega, creo que ya no queda más que una, ya que la otra desapareció hace unos años, a causa de un rayo –bueno, es lo que creo-, de paso no aprovechad para ver el palacio de Cábrega, en otros tiempos centro neurálgico del valle. Aunque es extraño, nunca he oído hablar a los mayores sobre esto. Pero me imagino, que tratándose de una gran hacienda de un Marqués residente en Madrid, con la llegada del marqués y la familia, todo el valle se debería revolucionar. Aprovechad para contemplar una panorámica preciosa de la sierra de Codés, la iglesia de Mirafuentes -Iturriaga- y el pueblo de Nazar a los pies de su sierra de Costalera, Locijo, Peña la Miel. De Cábrega dirigiros a Otiñano, aquí os recomiendo tomar un buen trago de agua de la fuente, fuente vistosa y majestuosa, realizada con el dinero que dejó en testamento el obispo de Otiñano, así como el lavadero, recién reconstruido por los albañiles de Nazar –Ibarrola-. No tengáis prisa, recorred el pueblo, en dos minutos se hace, pero la tranquilidad que se respira es inolvidable. De aquí id a Nazar, aunque en este pueblo no existen árboles singulares o monumentales, - en todo Euskal Herria no hay más que 56- merece la pena ver las cinco encinas preciosas, viejas, pero no tanto como las de Cábrega, o Mendaza; pero dignas de visitarse, rodean el campo de fútbol del Amaika bat, con porterías reglamentarias. Desde el campo fútbol, por una senda de unos 15 metros se llega a los pinotes, desde aquí se contempla todo el pueblo, todo el valle, se divisan todos los pueblos: Olejua, Learza, Etayo, la torre de Piedramillera, Lerín, Otiñano, Ubago, Mirafuentes, Mendaza, y especialmente el santuario de San Gregorio. De Nazar bajad de nuevo a Mendaza, aqui, al otro lado del monte, después de ascender un monte no muy alto se llega a un llano, donde os encontraréis con una de las grandes maravillas naturales de Nafarroa, monumento natural, la encina de las tres patas. Daros una vuelta, por los alrededores, el llano lo merece. Sin prisa bajad de nuevo al pueblo, para esta hora ya serán las 2 del mediodia, os propongo tomar un vino en Acedo, y comer bien en el campin de Acedo o bien en el bar de Ancín, Iribias, - creo que se llama, aunque he estado infinidad de veces, confundo el nombre, por i seguro que comienza, y el dueño es tío carnal de un buen amigo mío, Jon Iriberri- aquí podéis gozar de una comida navarra, buenísima, seguro que no salís decepcionados, el restaurante está en la misma carretera de Ancín. Por la tarde, ya que la excursión va de naturaleza, y de árboles singulares, podéis dirigiros al pueblo de Eraul, a unos 10 kilómetros, aquí también existe una encina maravillosa, la encina de Eraul –también árbol singular-; de aquí si os apetece os recomiendo ver el Roble centinela de Zudaire, a unos 25 kilométros en las Ameskuas; y ya para acabar, especialmente si tenéis que volver a la zona Bilbao, Donostia o Gasteiz por la carretera de Estella a Vitoria no dejéis de visitar el fresno de Santa Teodosia en el valle alavés de Arana, y el tejo y el tilo de Antoñana Katagorria |
21:03 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
19/10/2005
Noticias / Berriak
| Kaixo Este fin de semana, se ha rodado una secuencia de la película "Bajo las estrellas" de Fernando Trueba en la carretera entre Nazar y Asarta, en Disinaña. ¡Qué sorpresa! LLegar, tomar el cruce de Nazar y ver unas luces y dos camiones cruzados en la carretera. ¡Ha habido un accidente! Un foral en el cruce de Asarta, me aclara todo. Están rodando una película. Toma, una película en Disiñana, eso si que es noticia. Me vuelvo y a dar la vuelta gustoso y contento por Cábrega, Ubago, Mirafuentes y Otiñano, hasta llegar a Nazar. Según me cuenta "la Gloria" es una película basada en el libro "el trompretista del Utopia" de Fernando Aranburu Irigoien, de San Sebastián, pero que algo tiene que ver con Estella, según ella bastante más que algo y el segundo apellido además así le delata. El resto de secuencias, también parece que están rodadas en la zona de Tierra Estella. Ya que va de cine, si podéis no os perdáis las películas ¡Aupa Etxebeste! y Obaba. Dos películas para ver. Las aportaciones de José Luis al blog son de agradecer. ¿No lo pensáis así? Animaros a contar lo que ocurre en el valle. Tengo buenos/as informantes pero sería bonito que lo que ocurre en los pueblos lo pasaséis por esta página. La iglesia de Acedo, ya se encuentra rodeada de andamios, las obras están a punto de comenzar. Ikazkina. |
21:50 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
12/10/2005
Palomas / Usoak
| Por ahora, por este año por lo menos, parece que las palomas vienen sanas. O mejor dicho, parece que todavía la gripe aviar no afecta al paso de las palomas. Bueno usaré terminos un poc más técnicos: Se trata de un virus muy patógeno, que se extiende muy facilmente entre las aves, y aunque también puede infectar a los humanos no es fácilmente transmisible. Esto es importante: No existe razón para pensar que el consumo de aves pueda suponer riesgo para los humanos. El virus de la gripe aviar se destruye rápidamente al cocinarse. Herrikoia |
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Sin prisas: un día cualquiera en el pueblo
| A las 11 en punto, como todos los días salgo de casa en busca de Florencio, Benito, y Felipe. Acaricio el perro que está tendido al sol enfrente de la puerta. ¡Qué raro, a pesar de llegar cinco minutos tarde no hay nadie esperando! He mirado de nuevo a mi “Folch Mar”, no es extraño, me he dicho hace un bochorno insoportable. ¡Quién es capaz de resistir esta chicharrina! Pasados diez minutos, cuando ya comenzaba a impacientarme aparece Felipe, cojeando como de costumbre, pues había perdido un pié en la Guerra Civil. Inválido de guerra para cobrar. Pero uno de los más hábiles para andar entre los setales y recogiendo biércol para hacer las escobas. El único que sigue usando tabaco picado cuarterón. Pasada media hora llega Florencio. ¿Habrás dormido bien, no? De primera, ¿qué se puede hacer sino con este calor? ¿A qué se debe esas sonrisas? ¿Risas? ¿Con quién has soñado? Le he preguntado maliciosamente. ¿Acaso has soñado qué eras el rico del pueblo? No me ha respondido. Ya que he acertado de medio a medio. Se le nota que ha soñado ser el amo del valle. Aprovechado la sombra de los árboles, y siguiendo el ritmo de Florencio, -cada día le cuesta más andar, hoy hasta arrastraba la pierna derecha- paso a paso hemos llegado hasta un peñasco junto al camino, donde hemos aprovechado para tomar un nuevo respiro de un cuarto de hora, mientras Benito y yo nos liamos un cigarrillo No sé si se debe al cansancio o a la ilusión de ver que nos vamos acercando a la vieja fuente hace que se los latidos del corazón se hagan más palpables. La fuente está igual de cuidada que cuando la dejé. El caño sigue protegido con la misma media teja. 60 años y sigue todo igual. He bebido un buen trago del chorro, aunque lo mío me ha costado agacharme hasta el chorro de la fuente. Benito nos sigue unos cuantos metros por detrás. El camino de vuelta lo hemos hecho casi sin esfuerzo, gracias a las anécdotas que nos ha recordado Benito, como si le hubiesen sucedido el día anterior. Comenzó ¿Recordáis el día que se me escaparon las vacas cuando las llevaba la pilón a beber agua? No tenía todavía ni 12 años. No sé a que se debió pero en vez de tomar el camino de casa como todos los días, tomaron el camino de Otiñano. Cuando parecía que ya les iba a tomar la delantera, y lograría cerrarles el camino, echaban de nuevo a correr. Así llegaron hasta el río Odrón, donde inexplicablemente se dieron la vuelta, y no es que fuese por el caudal del río, pues era verano y justo corría un riachuelo sin caudal. Sin interrupción alguna continúo. ¿Os acordáis del señor Undo? ¿De Veremundo? Pregunto Florencio. Sí, sí del que vivía junto al nogal de la Pinta. Cómo no nos vamos a acordar. Respondió Florencio. Aquel hombrón de dos metros, de unos 160 kilos, con los pantalones en las rodillas, con el culo medio al aire. Ya sabéis como durante el verano solía venir de peón a nuestra casa. No había otro en todo el valle que tuviese tanta fuerza como él. Nadie del pueblo resistía más de dos horas en la aventadora que se trajo de Vitoria de la fábrica Ajuria. Undo, sin embargo, agarraba la manivela con las dos manos y vuelta tras vuelta, cada vez cogía más velocidad, con lo que separaba una gran cantidad de grano. Eran necesario que dos de los peones más finos estuviesen echando cunachos de paja con grano. Pero no sólo era especial en el trabajo, también lo era en la bebida, al cabo del día se bebía siete litros de vino como nada. 15. Betikoa Plazer handia eman dit aspaldiko lagunak agurtzea, nire adinekoak batik bat Benito, Florentzio, Felipe eta ez gehiago, gehiagorik ez, ez baitira gelditzen, halaber gogoko dauzkat garai bateko gomutak gogoratzea. Gogoan dut, pertsona bat ikustean, etxearen bazter batean erreparatzearekin bat garai batean bizi izandako gomutak berriro berpiztea. Frantziskarekin amets sentsualak eduki nituen bazter horiek ikustean zirrara ikaragarria eman dit, utzi nuen moduan aurkitzeak aspaldian gozatu nuenaren bikoitza gozatzea suposatzen duelako. Bitxia da lehendabiziko egunetan bizitzen ari naizena, gaztaroaren bizipenak berriro gogoratzea. Ia-ia inor ezagutu ez, baina ez zait egiten beharrezkoa galdetzea zer familiatakoa den, izenak jakinda ez ondo dakit zeintzuk ziren bere gurasoak, bere aiton-amonak. Hitzegitean ezpainen erak, ilea kiribildua, beltz-beltza, sudurra zabala, gorputz usaina, egia esateko ez zait beharrezkoa azterketak biologikoak egitea aitatasun-amatasunaren sorburu genealogikorik asmatzeko. Antza fisiologikoaz gain bitxia da zer antza psikologikoa daukaten etxeko berekoen artean, hitz berak erabiltzen dituzte, pentsatzeko era, ibilkera, imintzaok, begien keinuak espero nituen bezala egiten baitituzte. Lehendabiziko egunetan gaztaroan ibilitako lekuak aztertuz orduak ematen ditut, bazter guztiak miatzen ditut metroz metro oraina eta iraganaren nahastearen plazerra gozatuz. Zer plazerra sentitzen dudan bide ondoko ezpel mordosken artean galtzean, ezagutu nuen zuhaizkaren kabia atzera topatzean, sustraiak harkaitzetan duten zuhaitzaren itzalean atsedena hartzean. Zer atsegina, zer poza dena espero nuen bezala aurkitzea. Basoko bideak, harkaitzak, belarrak, zuhaitzak, iturriak, landariak, perretxiko lekuak. Dena berdin aurkitzea, alegia. Gerardo Luzuriaga Sánchez |
10:59 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
10/10/2005
Nuestros mayores / Gure zaharrak
| Todos hemos conocido a personas que tienen un don especial para contar el pasado. Qué tienen una habilidad innata para darnos a conocer las anécdotas, los hechos que han ocurrido en nuestros pueblos. Por norma general son personas mayores, que tienen una gran experiencia, que han vivido hechos que ya no se repiten. En nuestros pueblos hemos conocido a muchos viejos y viejas, que nos han transmitido lo acontecido a sus abuelos, a la generación de sus padres y a ellos mismos, con una facilidad y un interés que ha hecho que todavía se recuerden entre los que hoy vivimos en estos pueblos. En cada pueblo, en cada uno de nuestros pueblos podríamos citar nombres y más nombres. Unos que nos han contado historias de caza, otros que nos han hecho recordar las temporadas fabricando carbón en los montes, otros que nos han contado lo que ocurría en las épocas de la siega. No han sido menos los que han recogido todo lo referente al sexo, y los curas. Qué historias. Cada día nos quedan menos, poco a poco se nos van yendo. Quisiera agradecer a todos estos trovadores, a todos estos oradores sin igual, hombres de vocabulario sencillo, pero directo. Algún día será el momento de hacer un recuento de todos estos hombres y mujeres. Katagorria |
21:20 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
09/10/2005
Uribe
| Fin del II capítulo. 16 Segunda carta a mi amigo Mauricio UribeHola Uribe Parece que fue ayer cuando regresé, pero ya llevo un año y medio por estas tierras. Ayer me di una vuelta por Otiñano, el pueblo en el que llevó acabo sus andanzas el brujo de Bargota. El que según dice la leyenda convirtió al cura de Otiñano en un peñasco puntiagudo con forma de obispo, los leñadores todavía dicen que lo ven vagando entre los peñascos en los días fríos y nubosos de invierno. Amigo Uribe los tiempos han cambiado, en estos pueblos que hace unos años no se conocían más que los brabanes, las layas y las hachas hoy no se ven más que tractores y cosechadoras. Los cerdos sueltos, las gallinas y los pollos picoteando de un lado para otro han pasado a la historia. No quedan más que dos caballos y alguna vaca que otra para leche. Todas las semanas me doy un paseo hasta Mirafuentes, normalmente aprovecho para mantener largas conversaciones con el secretario del pueblo, Pablo Antoñana. Hace dos semanas te envié su última novela. Espero que sea de tu gusto, a mí me ha traído muy buenos recuerdos. Volviendo de nuevo a mi pueblo, sólo una familia sigue trillando a la vieja usanza, y sólo cuando siembran habas en un terreno que no puede entrar la maquinaria. Es todo un acontecimiento presenciar como limpian la era, como la allanan, segando la hierba, rellenando los huecos, quitando los pequeños montículos con los azadones, para pasar al final la escoba, dejando la era más limpia que la patena. Sólo es un día y no todos los años; pero no te puedes imaginar la ilusión que me ha hecho ver extender la parva, ver las caballerías dar vueltas y vueltas con los niños del pueblo montados en el trillo. No creo que les salga muy rentable en los tiempos que estamos, sembrar y segar a mano, sacar los haces al hombro hasta el camino, trillar; tampoco creo que esta familia siga haciendo todo lo anterior por devoción, ya sabes que en el campo manda el dinero. Camarada Mauricio, aunque los primeros días parece que todo es nuevo, que hemos venido a otra tierra, en definitiva no ha cambiado nada. Siguen vivas las costumbres de siempre. |
13:35 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
07/10/2005
Un jueves cualquiera en Estella/Lizarra
| Hace frío. ¡eh! ¡Que va! Hoy no hace para tanto. Más vale. Le contesto, mientras me coloco bien la bufanda. Ya llevamos cinco minutos oyendo el ruido del motor de La Estellesa, pero no aparece. Entramos a empujones en busca de calor. Imposible. Por las ranuras se cuela el aire frío. Llevamos una hora pasada de viaje para hacer los escasos 25 kilómetros. Este trasto tiene parada obligatoria en todos los pueblos, aunque no haya nadie esperando el conductor hace la parada reglamentaria. En Murieta suben alrededor de 10 viajeros. Por fin llegamos al destino. ¿Vamos a almorzar al Cachetas? Me comentó Florencio nada más llegar a Estella. Almorzamos unos callos acompañados de una botella de vino tinto de Mañeru. -Yo pago. Se echó la mano al bolsillo y sacó una cartera vieja atada con una goma. La abrió y dejó a la vista un fardo de billetes. No, pago yo. Ni pensarlo, pago yo. Y no se hable más. ¿Hoy no tomamos copa o qué? Claro que sí. Saca una copa de Cadenas. ¿Tú que quieres? Una copa de Terry. Saca una copa de cadenas, otra de terry y un faria. Le digo al dueño del bar, y cobra todo. No. No. Estamos en Estella y pago yo, dijo medio enfadado Florencio. Lo hago yo. Bueno a medias y no se hable más. De allí nos dirigimos a Casa Miquelez, pido dos cajas de cartuchos de la marca “El halcón” y “Trust” y una piedra de afilar la guadaña. Después fuimos a la tienda de ropa Armañanzas a comprar dos camisas de cuadros y dos boinas Elósegui. Sin darnos cuenta se nos han hecho las 12 del mediodía, Estella parece un enjambre. Cada dos pasos que damos saludan amigablemente a Florencio. Buenos días Florencio. ¿Qué tal pareja? Hola nazarenos. Buenos días. Hoy también os habéis animado a venir. ¿eh? ¿Qué pareja, no queréis saber nada con los pobres? ¿Qué tal la cosecha por la Ribera? ¿Desde cuándo somos de la Ribera? Le comento sorprendido a Florencio. Ya sabes, que para los de la Montaña, los de Estella para abajo somos de la Ribera. ¿Tanto tiempo sin vernos, Florencio? ¿Qué tal cosecha tenéis por La Berrueza? ¿A cuánto paga la robada? ¿Cuántos kilos por robada estáis cogiendo este año? Comentan que esta cosecha es buena. Nos siguen preguntando sin esperar la respuesta. Me dio la impresión de tratarse de un diálogo entre sordos. Florencio para todos tenía respuesta. No, no, este año no ha sido buena cosecha, al final se ha quedado corta. No ha producido ni la mitad de lo que se esperaba. El sol de los últimos días le ha apurado, las espigas no han granado como se esperaba. De paja bien, pero el grano se ha quedado pequeño. De nuevo me han sorprendido las respuestas de Florencio, pues en el pueblo decían que este año había sido una buena cosecha. - Le he comentado al oído ¿Pero en el pueblo no comentáis que ha sido una buena cosecha?. Sí, pero... No esperaba encontrarme con semejante ambiente. Un verdadero enjambre. Florencio en su salsa. Tanto que la cojera del pueblo no se le notaba para nada. Parecía el marqués de Cábrega. Si todos los que le saludan supiesen que no tiene ni cinco robadas de tierra, si supiesen que sus propiedades no llegaban a las dimensiones de un campo de fútbol. Estaba abstraído en estos pensamientos cuando nos ha convidado a un chiquito Antonio de El Busto, por él hemos sabido que en la zona de Los Arcos se habían plantado grandes terrenos de viña nueva. Hacia tiempo que no comía tan bien. Menestra, y cochinillo asado. Un poco caro ya nos ha salido, ha tenido que decir Florencio. ¿Qué te apetece una partida al mus o un partido de pelota? Pelota, al mus ya jugaremos en el pueblo. No creas, no es lo mismo, las partidas de los jueves son especiales. Con el puro en la boca he entrado en el trinquete. ¿Qué hora es? Las tres y media. Ahora comenzará el partido. Vamos. Ya estaban calentando los cuatro pelotaris. Uno de ellos moreno, de pelo rizado, Chichán. El partido está por comenzar, Chichán contra los otros tres de Abárzuza. He aprovechado que Florencio se ha quedado en el servicio para jugarme mil duros a favor de Chichán. Saca Chichán, ha salido la chapa roja. El primer tanto inacabable, más de 60 pelotazos. Chichán a la defensiva, ha levantado seis o siete pelotas que parecían inalcanzables. 6-0. El partido no puede ser más peloteado. Los tantos largos, pero al final todos caen del lado de los de Abárzuza. Joder que mala suerte, me digo para mí. 12-1. Falta de saque. Más vale. Chichán parece derrotado. Sin fuerza. No es su día. Parece que la mano derecha la tiene tocada. No puede pasar ni una pelota del cuadro seis. 15-4. Florencio, ya he perdido mil duros. Al pelotari de Estella lo veo resignado. Acabado. ¿Has apostado o qué? Sí. No te preocupes todavía no has perdido. He visto muchos partidos de Chichán. No te puedes fiar, ¿Quién te dice que no está perdiendo aposta? Otros partidos mucho más comprometidos que éste le he visto darle la vuelta. Es conocido en todo Navarra, que los familiares y amigos de Chichán no se atreven a apostar cuando juega él, ya que no es la primera vez que los ha usado para manejar las apuestas. Muy pocos saben cuando sale a ganar o a perder. 17-4. Dos tantos más a favor del trío. El último tanto muy bien trabajado. Chichán ha tenido el trío a su antojo, de adelante atrás, del choco al ancho. Dos o tres veces se han estorbado entre ellos. Se les ve sudados, cansados, mientras Chichán ahora parece fresco, como si fuesen los primeros tantos. Pero al final cometye un nuevo fallo estrepitoso. Un nuevo fallo. Y van quince por lo menos. 18-4. Se acabó. Adiós a los mil duros. Si todos los trinquetes son especiales, el de Estella es más. Sin fraile, sin tejadillo. En el frontis, sin embargo, hay dos pequeñas ventanas con una red de alambre. Si se acierta a dar en ellas el tanto es seguro, ya que la pelota se queda muerta. Chichán ha entrado en el partido. La mayoría de los pelotazos los está poniendo en los cuadros traseros. Ha conseguido seis tantos seguidos. 19-10. Es la primera pelota que pega en la red de la ventana. Eso es suerte. Cuando parecía que el partido daba la vuelta... 20-10. Los contrarios saltan como si hubiesen ganado el partido. Chichán consigue el saque de un fallo garrafal del delantero más joven de Abarzuza. 20-16. Chichán saca tres saques cortos, encima de la chapa, cruzados, imposibles de restar. El partido se ha animado. Todavía parece que está vivo. 21-16. Me jugaría el cuello que este tanto también lo ha perdido porque ha querido. Se oyen los primeros pitos. Gritos. Florencio y yo nerviosos, y no solo por los mil duros, sino por el ambiente, el griterío. El único que parecía tranquilo en todo el frontón era Chichán. Comenzó a hacer diabluras, cortadas encima de la chapa, ganchos de izquierda al ancho. 21-21. Conseguido con un saque malvado, imposible de levantar. 21-22. Se acabó. Chichán campeón. Una dejada en el ancho. La mayoría de los espectadores la hemos visto mala, claramente ha pegado en la raya, en la parte de fuera además, también a Florencio y a mí nos ha parecido mala, como a la mayoría del público, pero el juez se ha quedado impasible. Aunque no ha llegado al escándalo, los gritos de tongo, tongo se oyen en la plaza de San Juan y hasta en la de Santiago. OstegunerokoaHerenegunetik erabakita geneukan bezala goizeko 8etan La Estellesa autobusa hartzeko prest gaude geltokian. Goizeko haizearen hotza hezurretaraino sartzen zaigu.- Hotz egiten du. - Ez . Ezta urrik ere. Gaur ez du gehiegi egiten. - Eskerrak, irten zait, bufanda lepoan helduz. Estellesa autobusa agertu baino lehen motorren zarata entzun genuen. Ez zen harritzekoa. Zaharra baitzen. Garai batean Mueseko Eskolastikoren autobus zaharraren zarata berriro entzutea iruditu zait. Presaka eta bultzaka sartu gara beroren bila. Alfer-alferrik, bazter guztietatik sartu baizaio haizea traste zahar honi. Hogeita bost kilometo eskasak egiteko ordubete pasauta irauten ohi du, herri guzti-guztietan gelditzen da, asko jota bi edo hiru bidaiari igo eta aurrera jarraitzeko. Murietan, hamarren lagun igo dira. Geltokia karreteran erdi-erdian egonda, zeharo arriskutsua izanda amen batean bidaiariak igo eta aurrera. Lizarrara heldu bezain laster Katxetas tabernan tripakiak hamaiketarako eskatu dugu. - Nik egingo dut. - Inondik ere ez. - Tira, tira. Ezta pentsatu ere. Nik egingo dut Eskua poltsikotik larruzko kartera lodikote zaharra goma batez inguraturik ateratzen ez duenean! Bilete fardo bat agerian uzten. - Florentzio, nik egingo dut. Konbidatu nahi zaitut. Gainera zergatik ez dugu edaten kopatxo eta puro bana. - Ez dut erretzen. - Atera bi kopatxo. Zuk zer gura duzu? - Pattarra. - Atera kate anis eta terry kopa bat. Eta kobrau dena. Mesedez. - Bai, ondo dago, terry. - Ez, eta ez, Lizarran gaude. Nik egingo dut. - Beno, bion artean egingo dugu. Erdibana eta kito. Azkenean, lotsatuak gelditu ginen zerbitzaria, Florentzio eta hirurok. Hamarretakoa bukatu bezain pronto etxetik ekarritako mandatuak ahaztu baino lehen egitera joan gara. Mikelezen etxean anaiarentzat “halkon extra”, eta “trust” kartutxo kutxa bi, sega zorrotzeko harria, arropa berria herrian erabiltzeko modukoa, oihal lodiko alkondarak, kuadrudunak, prakak urdinak, artilezko galtzerdiak, eta Tolosako bi Elosegi etxeko txapelak erosi ditut Armañanzasen dendan. Hamabietatik aurrera giro aparta zegoen, bi pauso eman eta agurrak baino gehiago ez ditugu jasotzen. - Kaixo Florentzio. - Zer moduz bikote. - Zer moduz nazartarra - Egunon, gaur ere animatu zarete, eh! - Zer bikote, pobreekin ez duzue ezer jakin nahi? - Zer moduz uzta erribera aldean? - Erribera? - Esaten diot Florentziori, harrituta. Noiztik gu erriberakoak? - Badakizu, montañakoentzat, Lizarraga portutik behera erribera da. - Kontxo, Florentzio, uzta jaso duzue? - Zenbat kilo ematen ditu aurten? Luzatzen digute ibiltariek itaunak erantzunen zain gelditu gabe. Mutuen solasaldien parekoak izago balira bezala. Besteek entzuten gelditu ez arren denontzat zeuzkan erantzun egokiak. - Aurtengo uzta eskasa izan da, ematen zuen baino askoz gutxiago, azkenaldi honetako eguzkiak agortu baitu. - Gariak ez du burutu espero genuen bezala. - Lastoz ondo samar baina aleak ahitu ditu. - Harriturik gelditu naiz Florentzioren erantzunarekin, ahopeka esan diot baina herrian ez duzue esaten egunduko uzta izan dela? - Bai, baina... Hau giro hau. Florentzio ere bere saltsan, harik eta Lizarrako kaleetan zehar herrian baino ibilera askoz dotoreago zeraman arte. Herrikidea harro Lizarrako kaleetan barrena, jaun eta jabe. Jauntxoen pare. Bost robada baino gehiago ez daukala jakingo balute, bere lur jabetza futbol zelaia baino txikiagoa dela jakingo balute, pentsamendu honetan murgildurik nenbilenean El Bustoko Antoniok txikito bana edatera konbidatu gaitu. Txikito edan genuen bitartean Urantzia aldetik mahasti zabalkundea jakitun ginen. Bapo eta merkea bazkaldu dugu. Menestra, arkume errea eta sagar erreak. Majo jarri dugu, herrikideari garesti samarra iruditu arren. - Musean edo pilota partida ikusiku? - Aukeran pilota partida. Musean herrian egin dezakegu. - Ez, ez da gauza bera, hemengo mus partidak aparta dira. Erantzun gabe, kopa eta puro ahoan trinketeko bidea hartu dugu. - Zer ordu da? - Laurak laurden gutxi. - Partida hasi beharrean egongo da. Goazen azkar. San Juan plazatik kalezulo batean sartu, ate handi bat zeharkatuz, pasilo luze eta estu batetik, zuzenean trinketera sartu naiz. Beroketan zeuden dagoeneko lau pilotariak, bata besteak baino beltzarana, ile kizkurtua, Txitxan deritzana. Lizarrako Txitxan Abartzutzako hirukoten baten kontrako partida hastear dago. Florentzio komunetik etorri zenerako mila duro Txitxanen alde aprobetxatu dut erronka egiteko. 0-0. Txapa gorria irten da Txitxanek atera du. Lehendabiziko tantoa luzea bezain bukaezina, ehun eskukada pasata. Txitxan defentsan tanto osoan, baina bikain, bost edo sei izugarrizko pilotak jaso ditu. 6-0. Partida piloteatua. Tanto luzeak. Partida ona eta interesgarria. Tantoak bukaezinak, tanto guztiak hirukoteen alde amaitzeko. 12-1. Sakez falta. Hutsa galanta. Txitxanek etsita dirudi. Indarrik gabe. Eskuineko eskua minduta omen du. Seigarren kuadrotik pasatzeko gai ez omen du. Eskasean dabil azken tanto hauetan. 15-4. - Mila duro galtzeko zorian nago. Etsita ikusten dut Lizarrako pilotaria. - Erronka egin duzu, ala? - Bai. - Noren alde? - Txitxanen alde. Ez, ez duzu oraindik galdu. Kontrakoa. Txitxan ustekabekoa da. Partida ugari ikusi ditut. Susmoa daukat ez ote duen galtzen propio. Erronka aldeko amorratua da. Partida ugari hau baino askoz zailago ikusi ditut buelta ematen. Jakina da Txitxanen familia eta lagun minak ere ez direla ausartzen erronka egiten bera jolasten duenean, behin baino gehiagotan erabili duelako posturak alde batera edo bestera eramateko. Oso gutxik dakite galtzera edo irabaztera noiz irteten den. 17-4. Bi tanto gehiago Abartzutzako pilotarien alde. Azken tantoa ezin hobeto landuta, ezin politagoa. Hirukotea frontoian zehar, aurretik atzera, txokotik zabalera ibiltzen dira. Batzuetan hirurak batera pilota zitala jasotzera estropozoan traba egiten dute elkar. Izerditan patsetan, aitzitik Txitxan orain fresko fresko. Partidako hasiera bailitzan. Baina azkenean, kale! 18-4. Akabo. Agur mila duro. Trinkete guztiak bereziak badira, Lizarrakoa bereziena da. Frailerik gabe, xilorik eta ezkerreko taularik gabekoa. Frontisean, berriz, bi leihatila alanbrezko sare batez estaliak. Leihatila hauetan jo ondoren tanto segurua da. Pilota hila gelditzen baita. Ezkerrezko hormaren erdian beste leiho handi bat dago. Atzeko horma bi metroko ingurukoa goian gradak irekiak daude. Azken tanto galdu zuenetik Txitxan serio eta zentratua ikusten dut. Atzerako bazterrean pilotak jartzen. Errebote eta pilotak bote eman ondoren gradetan jartzen sei tanto jarraian lortu ditu. 18-10. Arerioek suertez sarean bete betean jo dute. 19-10. Akats barregarri bat dela medio sakea lortu du. Horiek sake horiek! Txapa gainean, motzak, biziak, ezkerreko horman ondo sartuak. Jasoezinak. 19-16. Zelako partida! Azkarra, bizia, bortitza, zitala. Hurrengo tantoa nahita galdu duela esango nuke. Lepoa egingo nuke. 20-16. Ikusleak txistuka. Oihuka. Ni urduri, ez soilik jokatutako diruagatik, une horretan gutxienekoa ziren aurretik galdutzat emana baneuzkalako mila duro. Giroa tirabiratsuagatik baizik. Florentzio gustura. Bat-batean luzatu zidan, Gabino gaur bi mila duro poltsikoan dauzkazu. Agerian dago. Txitxanek gaur ez du galduko. Baietz irabazi. Trinkete osoan normal eta lasai zegoen bakarra Lizarrako jokalaria ematen zuen. Hori esan eta hori gertatu. Bihurrikeriak hasi zen egiten, mozketak txapa gain-ainean, ezkerreko gantxoak bazterrean utzita marra ondo-ondoan. Saltoka eta bizirik ibiltzen da kantxan, txapo azken tantoak. 20-21 Sake zital baten bidez lortua 20-22 Akabo partida. Txitxan irabazle. Dejada zabalean, inor ez da ailegatu lehenengo botean jasotzeko. Trinketeko ikusle gehienek txarra ikusi dugu, baita Florentziok eta biok ere, eskuineko marra gainean botea ju duelako. Frontoian gauden orok epaileak salbu txartzat emango genukeen pelota da Polemika handiko partida ez izan arren, eskanbila dezente sortu da, txistuka eta txalo txaparraden artean aldagelara pozik joan da gure protagonista Herrira bueltatzean eraman genuen eginbehar garrantzitsuena ahaztu zitzaigula egitea ohartu gara. Ehunaka landare porru erostea hain zuzen ere. Hurrengo ostegurnerako zerbait utzi behar genuen. Ezta! Gerardo Luzuriaga |
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Viejos recuerdos
| 14. Uribe (Viejos recuerdos) Si queréis leer todos los folios seguidos -el hijo del carbonero- están en esta dirección: http://nazar1.blogspot.com Estimado Uribe. Te envío gustoso estas letras para darte a conocer las primeras impresiones de nuestra tierra. Hace unos años, no tantos. Dejamos calles embarradas, charcos, pozos, huellas de pisadas de caballerías medio llenas de agua. Los niños y niñas, corriendo y gritando por callejuelas, sin importarles los hoyos, las piedras, la maleza, los troncos, las ramas. Los más pequeños entorcados, sin poder sacar las albarcas de los barrizales. El cielo surcado por bandas de palomas caseras, revoloteando por encima de los tejados. Caballos, yeguas, burros, yuntas con sus carros chirriando entre las casas de piedra irregular de color pardo-grisáceo.La primera impresión es que no ha cambiado nada. Que todo esta igual. Pero con el paso de los días me voy dando cuenta que no es así. Me he encontrado con las tierras de labranza sin ribazos, sin árboles. Las casas del pueblo han pasado de la piedra ocre a la blancura de la cal. Con la llegada de la parcelaria han acabado con la variedad de colores de los campos. Con el empleo de los herbicidas han desaparecido todo tipo de plantas vistosas y todo tipo de insectos y aves. Por esta misma época, 40 mozos y unas 30 mozas residíamos en el municipio. Te contaré una anécdota que creo que no te la he contado nunca. Eran las fiestas pequeñas en honor a la Virgen de Loreto, en pleno invierno, diciembre, el baile lo pagábamos los mozos; el cura y el alcalde no estaban de acuerdo con el baile, no estaban de acuerdo con nada, claro; por lo que hicieron todo lo posible por suspenderlo. Tangos, mazurcas, pasodobles. Pecado y escándalo en definitiva. El alguacil llegó con la orden de suprimir el baile. Un vino, unos vinos... hasta que se personó el alcalde. Tensión, bronca. Mandó quitar la luz. Un cuarto de hora después la luz estaba conectada. Acude la Guardia Civil. Nos amotinamos. Baile, baile, baile, no se oía otra cosa por todo el pueblo. Ganamos la batalla. Eran otros tiempos. Verano. Bullicio. Ir y venir de mulas, caballos, vacas y bueyes uncidos. Calor. Pueblo de buen vino, olivos, almendros, cereal exquisito y buenos garbanzos. Cuadrillas de 15 personas en los tajos con los hoces gallegas bien afiladas. Trabajo de sol a sol. Todos en hilera intentando no quedarse atrás. Sudor y lágrimas. Trabajo inhumano. Bueno, amigo Uribe, que te puedo contar a ti que no sepas, tú que te tuviste que ir de estos lugares a los 19 años, después de haber dado tus mejores años en los campos de labranza. No te creas de raza le viene al galgo. Mira que documento he encontrado entre los papeles del ayuntamiento. Tiempos anteriores a la guerra civil, unos pocos años solamente, el alcalde Jerónimo Yániz, pide la inmediata redacción del Estatuto Vasco-Navarro a la Diputación de Navarra. Nuestro pueblo, casi enclavado en la Ribera Navarra pidiendo la implantación del Estatuto Vasco-Navarro. Estimado Mauricio, más o menos esto es lo que encontrarás a tu vuelta. Seguro que todavía recuerdas los campos de cultivo en otoño marrón-ocre-negruzco de sus termones recién labrados; el color verde de primavera; con la llegada del verano, en el mes de mayo, nos seguimos deleitando con una amalgama de colores vibrantes verde de los cereales, rojo de los ababoles, morado de las malvas; para convertirse con la llegada del agostado verano en una alfombra amarilla, presagio de la tan esperada cosecha. El lenguaje también es peculiar. Pero eso será tema de la siguiente carta. Si no te parece mal. Camarada Uribe. Nazar es el pueblo más alto de todo del valle de la Berrueza, y uno de los más altos de toda Navarra, a 746 metros. No como el tuyo que a pesar de encontrarse por encima de Pamplona está ubicado en una llanura. Hace una semana estuve en tu pueblo. Todos te recuerdan. Pero eso también ya te lo contaré en otro momento. Me ha encantado tu pueblo, verdaderamente tengo que reconocer tu humildad. También el frío y las nieves hacen su aparición por aquí. Como bien lo recordarás. No sé si es la edad pero la humedad cada vez se me hace más dura. Espero poder hacer de cicerón cuando vengas por estos lares. Lo que te he contado tantas veces, no es nada con la realidad. El juego de pelota, navarro, de una sola pared, las encinas que bordean el campo de fútbol, troncos huecos, ramas rejuvenecidas, solemnes, dignas de ver. Hoy lugar apropiado para encontrar el sosiego, la tranquilidad, el silencio, la calma; lugar sin igual para pasear entre encinas, robles, hayas, bojes, sabinas, ginebros, tejos junto a fuentes altas; montes antaño poblados de carboneros y pastores. Hoy remanso de soledad. Gerardo Luzuriaga |
17:44 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
04/10/2005
El pueblo
| Idéntica impresión he sentido al saludar a Felipe y Florencio... al visitar los lugares recorridos en la niñez y especialmente al reencontrarme con los sitios que había compartido con Francisca en los años jóvenes. Gerardo Luzuriaga |
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